El Real Burgos está celebrando en esta temporada el 30º aniversario de su ascenso a Primera División. En aquel momento el Presidente del equipo era Antonio Martínez Laredo, hombre que hizo grande al equipo, para desaparecer de la entidad tras su conversión en Sociedad Anómina Deportiva (SAD). La web del matagigantes recoge una amplia entrevista al exdirigente, reproducimos a continuación algunos fragmentos.
Martínez Laredo, un madrileño de Burgos
El burgalés Antonio Martínez Laredo acaba de cumplir 85 años el pasado día 20 de mayo. Continúa ágil físicamente y conserva intacta su memoria, rebosante de retazos y detalles de una trayectoria vital plena y brillante a todos los niveles. Sigue dirigiendo sus empresas.
Nacido en el pequeño pueblecito de Robredo Temiño -situado a 22 kilómetros de la capital del Cid-, fue uno de los burgaleses más populares de los años 70, 80 y 90 del siglo XX, no sólo en nuestra ciudad, sino en toda España. Fruto de esa popularidad, que reconoció que le gustaba tener, se generaron múltiples sentimientos hacia su persona: de cariño, admiración, envidia y también de odio en algunos momentos, predominando siempre, al menos en Burgos, los de cariño y admiración.
Martínez Laredo poseía ese don especial de los triunfadores que les permite acertar casi siempre en todo lo que emprenden, y cuando se introduce en el ámbito del fútbol arrasa igualmente, y además por dos veces. En 1976 asciende como Campeón de Segunda al extinto Burgos CF blanquinegro a Primera y lo mantiene, y en 1990 eleva, también como Campeón de la categoría de plata, al Real Burgos rojipardo a la División de Honor, en la que seguía militando cuando no continúa en la presidencia, tras la conversión de la entidad franjipardilla en SAD.
Líder del desaparecido Burgos CF
Con la debida consideración a José Luis Preciado, al ser el pionero en proporcionar a los aficionados burgaleses un ascenso a la División de honor (1971), y a Juan Antonio Gallego por su perseverancia, tenacidad, trabajo y aportación de su peculio personal durante los últimos 26 años en procurar la pervivencia del Real Burgos -tal y como le encomendó por unanimidad el Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Burgos de fecha 29/07/1994 al delegarle las 12.000 acciones de las que era titular la Corporación municipal-, Antonio Martínez Laredo ha sido el mejor presidente del fútbol burgalés de todos los tiempos. Ningún otro dirigente ha conseguido dos ascensos a la élite, y corresponden además a su mérito y gestión dos de los tres conseguidos, que además son los dos últimos. Bajo sus mandatos, tanto el extinto Burgos CF como el Real Burgos alcanzaron el máximo esplendor, fueron respetados como instituciones, eran casi inexpugnables en “El Plantío” y temidos en todos los campos de Primera y Segunda División de España, incluso llegando a ser conocido el combinado pardicarmesí como el Matagigantes. La grandeza del Real Burgos la pudo culminar con un patrimonio, pero los proyectos de Ciudad Deportiva y estadio propio confeccionados meticulosamente por Martínez Laredo no encontraron receptividad en las instituciones burgalesas, que no supieron reconocer la viabilidad económica de las infraestructuras inteligentemente planteadas en cuanto a su financiación.
Con los contrastados técnicos que fichó y las solventes plantillas conformadas por Martínez Laredo, tanto el extinto Burgos CF como el Real Burgos, doblegaron a los clubes más potentes de la Liga española, recabando el reconocimiento permanente de todos los medios de comunicación nacionales y el aplauso y admiración continuos de los aficionados al fútbol de toda España.
El extinto Burgos CF ganó en “El Plantío” al Real Madrid 3-2 (20/02/1977), al FC Barcelona 1-0 (20/03/1977) al Sevilla FC 1-0 (10/04/1977) al Atlético de Madrid 2-0 (24/04/1977) y al Valencia CF 4-1 (08/05/1977); y derrotó al Atlético de Madrid 0-3 en el ya derruido estadio “Vicente Calderón” (05/12/1976). En los dos partidos ante el Atlético de Madrid y en el encuentro ante el Real Madrid reseñados, Juan Gómez Juanito –del que hablaremos en la entrevista- rubricó unas actuaciones prodigiosas, bordando un fútbol alegre, vertiginoso y virtuoso que todavía recuerdan los aficionados más veteranos que tuvieron el privilegio de presenciarlos.
Por su parte el Real Burgos ganó en “El Plantío” al Real Madrid en la Liga 1-0 (28/10/1990) y en la Copa del Rey 2-1 (22-01-1992), al Sevilla FC 1-0 por dos veces y mismo resultado 1-0 (05/05/1991 y 03/11/1991) y al Valencia CF 2-1 (16/02/1992). Derrotó al Sevilla FC 0-1 en el “Sánchez Pizjuán” (09/12/90), al Real Madrid 0-1 en el “Santiago Bernabéu” (31/03/1991) y al Valencia CF 0-1 en el “Luis Casanova” (ahora “Mestalla”) 28/04/91. Empató 0-0 con el Atlético de Madrid en el ya derruido “Vicente Calderón” (21/10/1990), con el FC Barcelona en el “Camp Nou” 0-0 (03/11/90) y 1-1 (03/05/1992) y con el Valencia CF 1-1 (14/09/1991).
Presidente de Burgos CF y Real Burgos
Y es que Don Antonio Martínez Laredo, además de ser un lince con las finanzas, se desenvolvía como pez en el agua en el complicadísimo océano del fútbol de élite. Por un lado, estaba muy bien posicionado y tenía grandes y sólidos contactos en todos los estamentos del fútbol español. Por otra parte la eficacia de su gestión venía dada por su temperamental carácter y tremenda personalidad con los que dirigió siempre acertadamente con un sistema de mando presidencialista los destinos, primero del extinto Burgos CF blanquinegro, y después del Real Burgos rojipardo. Además hizo gala en primera persona de una honestidad, firmeza y rectitud que exigía a directivos, técnicos, jugadores y empleados y a todos cuantos negociaron con él asuntos relevantes en sus despachos de Madrid y Burgos. De esta manera, no le temblaba el pulso desalojando de los mismos -en más de una ocasión con cajas destempladas- a intermediarios y a representantes de clubes que le proponían cambalaches y acuerdos económicos para que no se reflejasen en los contratos de los jugadores.
También dio ejemplo de gestión austera y eficaz en cuanto a sus gastos de desplazamientos, de representación y de comidas de trabajo, ya que siempre fueron sufragados de su cartera. Cuando conoció que José Manuel Fernández, Manager General el Real Burgos en Primera, desayunaba todos los días en el recién inaugurado Hotel Puerta de Burgos, le prohibió terminantemente que continuara haciéndolo y anuló la tarjeta de crédito a nombre del club que había abierto el asturiano para esos fines.
Si a los presidentes Felix Castrillo Herrera y Antonio Marañón Sedano, los incondicionales del Real Burgos les debemos el amor a nuestra clásica zamarra rojipardilla, que aglutina los pigmentos de la enseña burgalesa con un maravilloso diseño inédito, exclusivo e inigualable, y al escudo que aglutina los elementos más característicos del estandarte de la ciudad de Burgos, en asimilación plena con la historia y los símbolos de la Cabeza de Castilla, al presidente Antonio Martínez Laredo, le debemos que nos procurase el tercer elemento de identificación con el club, nuestro sublime, contundente y codiciado Himno, presentado en “El Plantío” el día 29 de abril de 1990, con victoria 1-0 ante el Real Betis Balompié, que nos dejaba el ascenso a la vuelta de la esquina.
La entrevista a Martínez Laredo
Con una extremada cordialidad, simpatía y sencillez en el trato, el señor Martínez Laredo ha querido aportar su especial colaboración para celebrar el 30º Aniversario del ascenso a Primera División del Real Burgos, concediéndonos la extensa entrevista que ahora publicamos.
El día 18 de julio de 1989 los aficionados al fútbol de la ciudad estábamos invadidos de una expectación inusitada por conocer las evoluciones de los nuevos fichajes rojipardos. No solo el colectivo de socios incondicionales y simpatizantes, sino que todos los estamentos del fútbol burgalés se convulsionaron desde principios del mes de abril de 1989, en el que usted alcanzaba el acuerdo con los directivos del Real Burgos para liberarles de los avales personales con los que habían garantizado el préstamo bancario que permitió el pago a los jugadores al finalizar la temporada 1987/88, por importe de 37.400.243 pesetas (224.780 €), a cambio de convocar elecciones, para que accediera a la presidencia. Las negociaciones se prolongaron durante varios días, y en diversas reuniones. El año anterior, pese a que quiso acceder a la presidencia del Real Burgos, no lograron concretar el acuerdo ¿Que fue determinante para que en esta ocasión sí que diera el paso?
No debemos olvidar que la vida está llena de circunstancias y las que en esta ocasión ocurrieron fueron las siguientes: Un día de aquellos yo estaba comiendo en un restaurante en Madrid en el que me encontré con un periodista del Diario de Burgos, López Ochoa, y una persona de Burgos que no recuerdo su nombre. Los dos me dijeron que porqué no me hacía yo cargo del Real Burgos. El día anterior mi mujer y yo habíamos cenado con un matrimonio amigo, que ella era de Ubierna y me preguntó lo mismo. Yo venía de vivir una pesadilla familiar por el trasplante de hígado de mi mujer y esta persona me decía que hiciera algo por el Real Burgos y me pareció que si lo debía hacer. Cuando estaba comiendo me llamaron del Diario de Burgos al teléfono del restaurante. Me lo preguntaron y ahí empezó todo. Después se desarrollaron las conversaciones y acuerdos recogidos en la pregunta y así se llegó al día 18 de julio.
¿Cuáles fueron las sensaciones de la semana anterior al ascenso?. ¿Y los recuerdos del día del decisivo encuentro en San Mamés?. ¿Alguna anécdota de la celebración en el vestuario? Es muy simpática la imagen suya bebiendo champan de la botella que le inclina Enrique Magdaleno, eso sí, sin perder la compostura conservando la chaqueta y la corbata puestas en todo momento.
Las sensaciones eran vibrantes porque se trataba de hacer la planificación que tenía en mi mente y ponerla en acción. Hice una seria planificación y se pusieron los medios para tratar de conseguirlo; es decir, jugar en Primera División la próxima temporada. Ese momento estaba más cerca y por tanto mis sensaciones se intensificaron. Todo ello estaba relacionado con mi interés en cumplir con esa maravillosa afición y así llevar a Burgos los equipos de la Primera División de fútbol a jugar con nosotros. El día de San Mamés es indescriptible. Faltaban tres jornadas para terminar la Liga y ya estábamos en Primera División. Yo me quedé por alguna razón hablando con alguien del Athlétic de Bilbao ó con quien fuera, que no lo recuerdo. El caso es que en el camino yo venía en mi coche detrás del autobús del Real Burgos. Se paró y me dijeron que habían llamado del Ayuntamiento para recibir al club escoltado por la Policía Municipal y que me pasara al autobús, lo cual hice y eso fue inimaginable. Todo era un festival; las llamadas de los periodistas, etc., etc. … y cuando llegamos a Gamonal ya nos encontramos con las aceras llenas de gente aplaudiendo. Así llegamos hasta la Plaza Mayor abarrotada y subimos al balcón del Ayuntamiento y allí recibimos esos aplausos tan emotivos que de la afición recibíamos. Yo quiero resaltar que a mí cuando bajé del autobús me cogieron en volandas, lo cual fue un acto de lo más halagador que se puede vivir. En el vestuario no estuvimos mucho tiempo. Allí vivimos la emoción; nos dimos abrazos por el ascenso y lo que queríamos era llegar a Burgos y disfrutarlo.
Naya en el banquillo del Real Burgos
Usted formó un tándem prodigioso con José Antonio Naya, que consiguió el objetivo marcado antes de lo planeado, ya que habían planificado el ascenso para la segunda temporada de su a acceso a la presidencia de la entidad rojipardilla. Háblenos de la confianza plena que tenía en el técnico gallego.
Yo siempre he tenido confianza en las personas de mi alrededor. Respecto a Naya, tenía referencias de cómo era; de su capacidad y otras que no eran muy halagüeñas. Ello me llevó a contratarlo porque a pesar de su forma de ser, por encima estaba la mía, de la que varias veces tuve que hacer uso. Con gran disciplina y con rectitud absoluta con todos y cada uno de los responsables del Real Burgos CF, impuse como debía éste funcionar. Algún disgusto que otro tuve, pero salió adelante mi proyecto, ante todo.
Exigencia, humildad y compromiso
En la presentación de sus intenciones el 12 de mayo de 1989 aseguró que dirigiría al Real Burgos “Con honestidad, mano firme, autoridad pero con humildad, con exigencia, con cariño, y por encima de todo, con humanidad”. Tuvo ocasión de demostrar esa humanidad con dos jugadores. En el mes de marzo de 1989 coincidieron el expediente disciplinario a Guillermo Asensio por el que fue apartado del equipo por su expulsión en el partido con el Racing de Santander tras una dura falta a un contrario. Así como la destitución de Pedro Luis Tamayo como capitán por su discusión con José Antonio Naya, Miguel Bastón lo reemplazó como nuevo capitán. Tras el partido de las Palmas usted comunica a Miguel Bastón que Pedro Luis Tamayo después de la entrega desplegada en el viejo “Estadio Insular” dejaba de estar apercibido y que el club olvidaba su indisciplina. También permitió que Guillermo Asensio entrenara tres días a la semana con Salvi. El jugador solicitó la rescisión de contrato el 30 de junio y usted se la concedió aunque tenía dos años más de contrato. ¿Recuerda estos dos incidentes?
Lo recuerdo todo y lo volvería repetir tal y como prometí en su día a la afición de Burgos. También tuvimos un problema de indisciplina con Juric, que yo me encargue de comprobar documentalmente. Esto que ocurrió la segunda temporada del Real Burgos en Primera División y nunca fue conocido por los medios de comunicación ni por los aficionados.

Fue tan grave que había convocado al jugador en mi despacho donde tenía preparado para entregarle un billete de avión de Iberia, con aquel formato tan grande que tenían entonces, para que regresase a su país. Se mostró tan arrepentido, escarmentado y desconsolado que le permití que continuase en la plantilla. Juric ha estado tan agradecido que todos los años, mientras continuó jugando en España, me visitaba en Madrid para felicitarme las Navidades. Aunque no trascendió públicamente, seguro que en el ámbito de influencia del jugador se difundió que quién viniese a incorporarse al Real Burgos tendría que demostrar en todo momento un comportamiento honrado, o si no atenerse a las rigurosas consecuencias.
Cuestiones económicas
Hace 30 años los presupuestos de la entidad franjipardilla debían cubrirse con las cuotas de los socios, taquillas, los escasos partidos televisados, quinielas, el sponsor de la camiseta, y su aportación pecuniaria personal. A pesar de esa escasez de recursos económicos, el cuadro pardicarmesí se posicionó entre los tres primeros puestos de la tabla durante la primera vuelta, y estuvo a punto de clasificarse para la UEFA la temporada 1991/92 ¿Qué metas habría podido alcanzar el Real Burgos si hubiese dispuesto de las astronómicas cantidades que perciben actualmente los clubes de élite por los derechos televisivos y demás dividendos que reparte la Liga de Fútbol Profesional?
Imprevisible. Lo que no cabe duda es que yo tenía la ilusión de hacer del Real Burgos un equipo de lujo de Primera División, en cuanto a la recepción a los equipos y directivos que vinieran a jugar a Burgos. Eso es lo que estaba planificado, pero las circunstancias cuando hubo que constituir una SAD, me llevaron a un retroceso en mis ilusiones y por ello no encontré otra salida que dimitir como Presidente. Me desilusioné cuando para constituirlo en SAD, nadie de las autoridades ni de las empresas me echó una mano y en cambio a otros les abrieron las puertas de par en par y me demostraron que querían ser ellos los que controlaran al Real Burgos. Quiero dejar claro una cosa: la constitución del Real Burgos en SA se llevó a efecto por la cantidad que el Real Burgos tenía de deuda y con esa cantidad se cubrían todas ellas, incluido el dinero que yo tenía puesto en el club, por lo que partía de 0 en cuanto a deudas y saldos. A mí nunca en la vida, un billete de 10 euros me ha tapado al de 100 y siempre he creído que arriesgando como hice en el Real Burgos, se podrían sacar frutos deportivos y hasta económicos. El club, cuando yo lo dejé, no debía nada y la plantilla del equipo en aquellos días valía más de mil millones de pesetas (más de 6 millones de euros). Yo sabía como funcionaba el Real Burgos y fue lo que anuncié en la Asamblea de presentación del equipo. El fútbol no es una empresa fácil de llevar. Hay que tener condiciones especiales y ganas de trabajar como las que me llevaron a hacer tantos viajes de Madrid-Burgos-Madrid.
Crisis deportiva
Si le parece, analizamos algunas de las que consideramos claves del fracaso deportivo de la temporada 1992/93 ¿Motivos de la no renovación para la citada temporada 1992/93 del técnico de los referidos éxitos en Primera, José Manuel Díaz Novoa?
Por una incompatibilidad total en la apreciación de la rectitud. Influyó definitivamente en la decisión de no renovarlo, el partido que empatamos a cero con el Mallorca en el Plantío a finales de diciembre de 1991, fue un partido malísimo en el que jugamos fatal. No me agradaron las explicaciones que me ofreció Novoa para justificar el resultado, ni tampoco me gustaron las formas en las que me respondió. Además que desaprobaba en absoluto el pésimo estado de orden y limpieza en que se encontraba el vestuario y la sala de la lavandería, los cuales eran responsabilidad del técnico.
Contrató al holandés Theo Vonk, que desplegó unos sistemas de juego inapropiados para la Liga Española. Parece ser que el holandés tenía una relación muy especial con usted y que su no continuidad en la presidencia hizo que se desubicase al no encontrar la suficiente confianza y cercanía en los nuevos gestores del Consejo de Administración ¿Es esto cierto?.
Venía avalado por una trayectoria deportiva impecable. Realicé directamente las gestiones de su contratación. Es cierto, claro que tenía prevista que su adaptación fuese la idónea, a través de un ayudante cómo Pichi Alonso. Los jugadores confiaban en mí. El entrenador era excepcional y vino por mí, porque sabía que yo no iba a dejar de potenciar al Real Burgos para mantenerlo en la Primera División.
¿Fue necesario el traspaso de Enrique Ayúcar, uno de los cerebros de la escuadra rojipardilla, al RCD Español?
Todo esto tiene su razón de ser. Sí, era totalmente necesario para equilibrar presupuestos. Durante mi gestión todos los años se hubieran traspasado todos aquellos jugadores por los cuales se recibiesen ofertas satisfactorias.
¿Qué ocurrió para que no renovasen baluartes como Ivica Barbaric, Fernando Tocornal y Pedro Luis Tamayo?
Según los informes técnicos, la continuidad de Barbaric no compensaba por sus reiteradas lesiones, la de Tocornal por tener demasiadas expulsiones y la de Tamayo por no alcanzar el nivel para Primera División.

Son sustituidos por Jesús María Bastida, Javier Olaizola y Sebastián Herrera, cedido por el FC Barcelona, de los cuales solo Olaizola dio buen resultado. ¿Porque no se tuvo acierto en esos fichajes?.
Las referencias eran óptimas. Lo que ocurre es que en el fútbol, los jugadores valen dependiendo en la categoría que juegan y lugar de la clasificación. Es por eso que cuando el equipo no tenía mando en el Consejo de Administración y estaban desquiciados los jugadores, no rindieron y perdieron valor. El Real Burgos era una joya entonces para dirigirlo con disciplina, orden, responsabilidad y ánimo para bien de la ciudad. Que la afición esto lo entienda y que sepa que yo jamás he mentido.
Cesión de “El Plantío” por 30 años
¿Valoración del Convenio de cesión de uso exclusivo por 30 años para el club de los Caselli de una instalación deportiva municipal como el estadio “El Plantío”?
Ignoro en qué condiciones lo han hecho. Me parece una barbaridad los 30 años, ¿Con qué garantías?, ¿Con qué aportaciones del Ayuntamiento al Club? ¿Otra vez el billete de 10 € y el de 100 €?. Yo no entiendo, de verdad, que se esté estudiando esa posibilidad, porque no debemos olvidar que el fútbol es fútbol y 30 años de media son muchos años para una operación de este tipo.
Juanito y el Real Burgos
Juan Gómez “Juanito”, con el que mantenía una especialísima vinculación, estuvo en El Plantío el domingo 15 de abril de 1990, presenciando con usted en el palco el partido con el Palamós CF, que concluyó con la recordada goleada 6-0, ante un potente equipo entonces que peleaba por la promoción. Dos años después Juanito fallecía desgraciadamente en accidente de tráfico. Con motivo de la conmocionante noticia, usted manifestó que pensaba proponerle a Juanito que fuese el próximo entrenador del Real Burgos. Sergio Kresic, que mantenía una estrecha relación con Juanito, declaró que a «Juanito Maravilla» le agradaba la idea de entrenar en Burgos, afirmando Kresic que el genio de Fuengirola habría triunfado totalmente en el banquillo burgalés. ¿Habría entrenado Juanito al Real Burgos la siguiente temporada 1992/93 (caótico descenso a Segunda) en la que desfilaron por el banquillo pardicarmesí Theo Vonk, Monchu, Manzanedo, y Miguel Sánchez?. ¿La historia deportiva del Real Burgos habría sido distinta a partir de entonces?
Juanito, el día que desgraciadamente murió cuando vino a ver el partido del Real Madrid, había quedado con Kresic y conmigo para comer y luego ir al futbol. Me llamó con anterioridad para decirme que venía con el Presidente del Mérida y no quería que se enterara éste de nuestra conversación, así que otro día hablaríamos. Siempre tuve preparado para él ser el entrenador del Real Burgos y Kresic su ayudante, lo cual habría sido una goleada de posibilidades porque él, donde estuviera, era un genio.
Conversión del Real Burgos en SAD
El 3 de septiembre de 1992 usted anuncia su marcha de la entidad tras no alcanzar ningún acuerdo con los mayores accionistas del capital social: 100 millones de pesetas (600.000 €) de 65 empresarios burgaleses, 90 millones (480.000 €) que adquirieron Ayuntamiento y Diputación y 40 millones (240.000 €) “Diario de Burgos». El capital social se cuantificó en 433.350.000 pesetas (2.605.000 €). Parece que el supuesto acuerdo de consistía en que usted invertiría 30 millones de pesetas (180.000 €), así tendría el apoyo de los empresarios e instituciones para ser presidente, y que cuando se marchase le devolverían los citados 30 millones por la recompra de las acciones. Según se publicó, usted habría exigido que le pagasen el doble y que por eso no se alcanzó el acuerdo. Pero no hubiera sido necesario alcanzar ese acuerdo si previamente sucedió lo que usted manifestó en Diario 16 Burgos: “Los grandes empresarios burgaleses han ido a por mí. No han aceptado que un burgalés venido de fuera sacara al Real Burgos del anonimato. Estoy seguro que lo habría convertido en SAD sin que el Ayuntamiento hubiese puesto dinero. Mediante un contrato publicitario largo la empresa publicitaria aceptaba letras por años, que yo descontaban personalmente o por medio de alguna de mis sociedades sin cobrarle al Real Burgos. Lo expuse en el Ayuntamiento, pero había alguien por debajo influenciando para que yo no fuera presidente”. Por otro lado Arturo Arasti en la Junta General de accionistas el día 16 de noviembre 1992 parecía respaldar sus manifestaciones y exponía en su intervención que: “Valentín Niño no aceptó ceder la publicidad de El Plantío para que el capital social se hubiera cubierto sin que las administraciones hubiesen puesto un duro, por temor a Méndez Pozo y a Yartu”. Según Arasti: “Dorna adquiría 150 millones de pesetas (900.000 €) en acciones por tres años de publicidad y transcurrido esos tres años el Real Burgos devolvía el dinero por las acciones. Ribera del Duero adquiría 75 millones (450.000 €) por cinco años de publicidad, Expublisa compraba 60 millones (360.000 €) y el resto hasta el total lo ponía Martínez Laredo. No le hicieron caso. El trasfondo era cargarse a Laredo. Se necesitaba un presidente con plena autoridad que conociera el fútbol y ayudado por un corto número de consejeros. Laredo lo tenía bien planificado, iba a contratar a Pichi Alonso como ayudante de Theo Vonk que hubiera sido un interlocutor válido con la plantilla, pero Yartu le dijo que no hiciera nada» ¿Transcurridos 28 años de la conversión del Real Burgos en SAD desea aclarar algo al respecto?
Recuerdo todo aquello bastante parecido o igual. Únicamente no recuerdo que de los 30 millones que yo iba a poner, me iban a devolver el doble. Ni tampoco que yo iba a poner 30 millones. No es cierto en absoluto pues por mi mente no podía pasar semejante tontería. Lo que puedo asegurar es que el 30 de junio de 1992 me reuní por la mañana con el director del Banco Central en Burgos, José Luis Díaz -que todavía vive- en la sede que hacía esquina en la Plaza del Cid, frente al Teatro Principal. Le dí instrucciones expresas para que estuviera en contacto permanente con la Caja de Ahorros Municipal de Burgos a los efectos de conocer cómo evolucionaba el volumen del capital social del Real Burgos, y le entregué un cheque firmado en blanco con cargo a mis cuentas en la entidad bancaria, para que lo cumplimentase con la cantidad que faltase para la formalización del referido capital social del Real Burgos. El aludido director me devolvió personalmente el cheque en blanco en el restaurante Los Claveles de Ibeas de Juarros, donde yo me encontraba, comunicándome que no era necesario, pues el importe que faltaba para la conversión del Real Burgos en SAD, había sido cubierto.
Se agudiza la crisis económica y deportiva
El Real Burgos descendió a Segunda A. En abril de 1994 peleaba por mantenerse en la citada categoría. Usted ofreció primas a nivel personal a los jugadores por las victorias que supusieran la permanencia. Incluso estuvo gestionando de fichaje de algún jugador (Ipinza del Sestao SC) que no pudo concretarse. Estaba interesado en acceder a la presidencia si conseguía 51% de las acciones y hubo reuniones pero no pudo ser. El desastre deportivo se consumó y el Real Burgos descendió a Segunda B. Usted declaró que estudiando las cuentas valoraría acceder a la presidencia aunque la entidad jugase en Segunda B. Llegó el 30 de junio y por la denuncias de impagos a los jugadores el Real Burgos volvió a descender, esta vez administrativamente a Tercera ¿No pudo ser, tan mal estaba el panorama económico para no acceder a la presidencia en las condiciones que usted planteaba?
Se creó una situación irregular. Tenían que hacer las cosas medianamente bien y desarrollarlas según los dueños del Real Burgos, que eran los socios y yo un empleado de ellos que estaba para servirles. En vez de hacer esto, trataron de descalificarme y hasta pusieron en contra a los aficionados, cosa que no hubieran hecho nunca de no ser por informaciones irreales. A mí me dio pena que el club bajase de categoría. Si hubieran hecho lo necesario no habría bajado, pero como no eran profesionales del fútbol (yo tampoco pero tenía sentido común) y quise impedirlo como fuera que descendiese a Segunda B.
Martínez Ladero también denunciaba
Nos ponemos en situación respecto a los procedimientos judiciales emprendidos por usted y por el Ayuntamiento de Burgos. El 15 de febrero de 1994 usted denuncia al Consejo de Administración por un presunto delito de falsedad por el traspaso inexistente de Joseba Aguirre y de Eduardo Vélez al Tenerife, por 70 millones de pesetas y por las gestiones no realizadas por el intermediario Miguel Santos para la venta de varios jugadores (Agustín Elduayen, Zolst Limperger, Luis Fernando Fernández y Emilio Fenoll), habiendo pagado al club un montante de 120 millones de pesetas (721.000 €) por la supuesta cesión de los citados jugadores para su venta. Asimismo por la existencia de un contrato falso con una empresa de publicidad por 40 millones de pesetas (240.000 €). De esta manera las cuentas de la temporada 1992/93 presentaban un balance positivo de 80 millones de pesetas (480.000 €).
La sentencia del 4 de septiembre de 1995 del Juzgado Penal nº 2 de Burgos recoge como hechos probados la existencia de todas las falsedades denunciadas, pero absuelve a los consejeros considerando que no tenían conocimiento de las mismas y que aprobaran unas cuentas en las que el Real Burgos tuviera beneficios se explica porque se lo indicaba a todos ellos Pedro Ortega, el cual había fallecido el 15 de abril de 1995.
El 29 de diciembre de 1995 la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Burgos, desestima su recurso de apelación y ratifica la sentencia del Juzgado de lo Penal nº 2 de Burgos, que absolvía a los ex consejeros. Sin embargo la sentencia del 22 de diciembre de 1999 del Tribunal Supremo, en otro procedimiento emprendido por el Athlétic Club de Bilbao, estima el recurso de casación del club vasco, por el cual condena los ex consejeros del Real Burgos al pago solidario de 112.297.346 pesetas (675.000 €) al citado Athlétic Club de Bilbao en concepto de deuda por el traspaso de Lorenzo Juarros Loren, Julen del Val y Luis Fernando Fernández, además de los intereses legales desde la resolución hasta su completo pago. La enjundia de la sentencia estriba en que al igual que el Juzgado de lo Penal nº 2 de Burgos considera como hechos probados que en las cuentas del Real Burgos correspondientes al ejercicio 1992/93 se falsificaron membretes de terceros clubes para demostrar supuestas ventas jugadores que no se produjeron y que posibilitaron que el Consejo de Administración presentara un superávit de 80 millones de pesetas (480.000 €) ¿Qué valoración hace de estas sentencias?
Queda claro que todo lo que se ha dicho respecto al Real Burgos y su administración era la pura verdad y no creo que el Sr. Ortega (descanse en paz), fuera el protagonista de estos números. Más bien creo, que a él le indicaron que hiciera y buscara la fórmula. Yo demostré con ello (todavía era socio), que todo lo que estaban haciendo era una patraña equivocando a los aficionados y de ahí que esa gente, pudiente y sabia, hicieran que el Real Burgos bajara de Primera División a Tercera. Insisto en que todo lo que dije siempre era la verdad.
El Real Burgos en la actualidad
¿Qué opina de la absoluta indiferencia de los aficionados al fútbol burgalés respecto al Real Burgos y que en el resto de España sigan desconociendo todavía que el Real Burgos se encuentra vivo y activo?
Me parece que no es correcto porque el Real Burgos tiene una historia corta, pero importante que esa gente (el Consejo de Administración) estropeó en la forma que digo y que el hecho de que exista el Real Burgos hoy, hay que achacárselo a una persona como Juan Antonio Gallego que merece todos mis respetos por hacer que así sea, y agradecérselo.

¿Qué le parece que el Real Burgos no pueda jugar en «El Plantío»?.
Me parece injusto que no tengan los mismos derechos que el Burgos CF. Son dos equipos de la misma ciudad y los dos tienen que tener un campo justo que les permita tener sus aspiraciones; pues todos queremos que nuestro equipo esté en la mejor posición y creo que podían tener un campo normal donde jugar. No es mucho pedir. Por lo menos a mi así me parece.
¿Volveremos a conocer los burgaleses el fútbol de Primera División? ¿Cuál fue el secreto de su éxito para que en dos ocasiones (extinto Burgos CF en 1977 y Real Burgos en 1990) elevara al fútbol de nuestra ciudad hasta la Primera División y que después de 30 años no ha logrado ninguno de los gestores posteriores?
Es muy difícil. Yo si fuera Presidente y con una edad distinta, estoy seguro que lo volvería a conseguir, porque hay medios y así se consiguen las cosas.
