El VRAC y el Aparejadores Burgos disputarán el partido por el título de la División de Honor Masculina tras superar sus respectivas eliminatorias de semifinales ante el Liceo Francés (36-26) y el Alcobendas Rugby (28-25). Ambos conjuntos hicieron valer su condición de cabezas de serie en los campos de Pepe Rojo y San Amaro, confirmando el dominio que ya habían mostrado durante la fase regular del campeonato nacional de rugby.

El conjunto vallisoletano cimentó su pase a la final gracias a una primera mitad brillante llena de efectividad ofensiva. Los ensayos de Giorgi TurabelidzePablo MateosBaltazar TaiboMartiniano Cian y Hollingsworth desarbolaron por completo la defensa del cuadro liceísta, dejando un contundente marcador al descanso que encarriló el choque. A pesar de la notable mejoría del equipo madrileño en la reanudación, la escuadra quesera tiró de oficio para administrar su amplia renta y certificar el triunfo con un definitivo puntapié de castigo en los compases finales.

Por su parte, el cuadro burgalés tuvo que sufrir hasta el último suspiro para apear al equipo alcobendense, vigente campeón de la Copa del Rey. El Aparejadores Burgos afrontaba y disputó esta crucial competición tras haber vivido una semana complicada en los despachos, pero logró aislarse de la incertidumbre institucional firmando una puesta en escena inmejorable que le permitió tomar una ventaja clave antes del intermedio. Sin embargo, la tónica del encuentro cambió radicalmente en el segundo tiempo, donde el conjunto madrileño creció en el terreno de juego y recortó distancias con las marcas de Diego de Minteguiaga y Santi López. La escuadra burgalesa supo aguantar el empuje visitante en un tramo final agónico para sellar una ajustada victoria que asegura un apasionante derbi autonómico en la lucha por el trono nacional.