VRAC se ha proclamado campeón de la División de Honor después de ganar 19-20 al Aparejadores Burgos. El conjunto vallisoletano consigue su decimotercer título liguero y se redime, de esta manera, de la derrota sufrida hace menos de un mes en la final de la Copa del Rey. (Aquí el resumen en imágenes).

Tercera final de la presente campaña y tercer enfrentamiento con un título en juego entre Aparejadores Burgos y VRAC nuevamente definido por detalles. Supercopa (27-30) y Copa del Rey (19-20) cayeron del lado visitante, Burgos, y en la División de Honor (19-20) ha ocurrido exactamente lo mismo, pero con la salvedad de que esta vez el visitante era el defensor del título, el VRAC.

Los dos mejores equipos de la temporada, finalistas de todo, han hecho honor a las expectativas y han disputado una igualadísima final. Un abarrotado Estadio Bienvenido Nieto de Burgos ha sido testigo de la reedición del título quesero que se ha definido por una gran jugada del capitán visitante, Kalo Kalo Gavidi.

El conjunto de Diego Merino ha sabido sufrir en la primera mitad y remontar un parcial inicial de 11-0 a favor de Burgos, gracias a un ensayo de Feta Casteglioni y dos golpes de castigo transformados por Tomás Carrió, que encontraría la H rival una vez más antes del descanso. Sio Moala, gracias a una gran jugada ensayada de golpe de castigo jugado a la mano, y Pablo Miejimolle, han logrado, junto al pie de Baltazar Taibo, cerrar la primera mitad en un ajustado 14-13.

La segunda parte ha estado marcada por los fallos al pie de los dos aperturas, por lo que los ensayos en los segundos cuarenta minutos han decantado la final. El equipo de José García y José Basso golpearía primero, por medio de su delantera que después de varias fases habilitaba a Santi Gramajo para encontrar la zona de marca rival gracias a un poderoso pick and go.

Pero si una jugada ha marcado el partido, esa ha sido la acción de Kalo Kalo Gavidi mediada la segunda parte. El eterno capitán del VRAC que este año cumplirá 43 años, aprovecharía un despiste de la defensa burgalesa en las inmediaciones de un agrupamiento para correr más de 40 metros en solitario y, una vez placado, liberar rápido para que Mauro Perotti consiguiera la marca que ponía, junto con la conversión de Taibo, a los vallisoletanos por primera vez por delante en el marcador.

Con el 19-20 final se jugarían los últimos 20 minutos del encuentro donde ninguno de los dos equipos conseguiría mover el resultado. VRAC, una vez más, ha sabido sufrir y reinventarse para ganar un nuevo título, y ya van 13, y confirmarse como el claro dominador de la División de Honor en la última década.