Foto: SPB-Cintia Cortés

El pasado 18 de junio se cumplió un año de uno de los partidos más especiales y recordados en la historia del baloncesto palentino y del deporte en la provincia. Aquel encuentro entre el Palencia Baloncesto y el San Pablo Burgos, disputado en el imponente Coliseum de la capital del Cid, atrajo a miles de seguidores palentinos que llenaron las gradas.

Palencia Baloncesto, tras proclamarse campeón de la Copa Princesa en La Caldera de Castilla, terminó la liga regular en segunda posición detrás del Andorra. Esto lo obligó a buscar el ascenso a la ACB en la fase de ascenso. Los dirigidos, en aquel momento, por Pedro Rivero eliminaron al Alicante por un contundente 3-0 y alcanzaron la final a cuatro. Aunque Madrid y Burgos compitieron por la sede, esta se adjudicó a Burgos debido a su mejor oferta económica y mayor aforo. Sin embargo, Palencia Baloncesto jugó como en casa gracias a una de las mayores mareas moradas de seguidores en la historia del deporte palentino.

En las semifinales de esta final a cuatro, los morados ofrecieron una exhibición portentosa, venciendo al Real Valladolid por 90-60 en el derbi. La final por el ascenso enfrentó a Palencia Baloncesto contra el anfitrión San Pablo Burgos, que había superado al Gipuzkoa con dificultades. El capitán de Palencia Baloncesto, Chumi Ortega, realizó el mejor partido de su vida, siendo elegido MVP, y lideró a su equipo a una victoria por 95-83.

Una año después el equipo palentino está preparando una nueva campaña en 1ª FEB, antes Leb Oro.