Foto: Jairo Manzano

El Tizona ha logrado una victoria vital en su lucha por la permanencia tras superar al Obradoiro por 99-96 en un duelo épico que se decidió en el tiempo extra. El conjunto burgalés mostró una fe inquebrantable durante los 45 minutos de juego en El Plantío, apoyándose en una extraordinaria eficacia desde el perímetro con 16 aciertos desde la línea de tres puntos. Este triunfo balsámico permite a los castellanos sumar su séptima victoria de la temporada y coger el aire necesario antes de afrontar su próximo compromiso clave en Melilla.

El partido comenzó con una gran intensidad por parte de Chris Czerapowicz, aunque el cuadro gallego reaccionó con rapidez para imponer su ritmo inicial. Un parcial de 0-7 permitió al Obradoiro tomar las primeras ventajas significativas, obligando a los locales a remar contracorriente. La figura de Mike Nuga emergió entonces como el pilar ofensivo del Tizona, anotando 11 puntos casi consecutivos en el primer acto para mantener a su equipo en la pelea. Pese al empuje burgalés, la renta visitante se estiró hasta los once puntos en el segundo cuarto, momento en el que Jan Zidek y Ramón lideraron una reacción que volvió a ajustar el luminoso antes del descanso.

Tras el paso por vestuarios, los de Santiago de Compostela parecieron retomar el control del choque al establecer una barrera psicológica de diez puntos que amenazaba con sentenciar el encuentro. Sin embargo, la comunión entre la grada y el equipo impulsó un parcial de 13-4 en el último periodo que cambió por completo la dinámica del enfrentamiento. Un triple de Marquis Jackson desató la euforia local al dar la vuelta al marcador, aunque la resistencia gallega forzó un desenlace agónico que desembocó en el empate a 86 y la consiguiente prórroga.

En los cinco minutos suplementarios, la determinación del Tizona resultó definitiva. Una conexión espectacular entre Jackson y Javonte Brown, sumada a un triple crucial de Rodrigo Seoane, otorgó una ventaja que los burgaleses ya no dejarían escapar. A pesar de los últimos intentos del Obradoiro por forzar un nuevo giro, la solvencia desde la línea de tiros libres certificó un triunfo de un esfuerzo titánico que mantiene vivas las esperanzas de salvación en la categoría.