Cristo Atlético - Real Burgos Temporada 17/18

Historia de un despropósito. Sólo así puede calificarse lo que se está viviendo horas previas al inicio de la Tercera División en Castilla y León, en lo concerniente al Real Burgos. Para explicar con profundidad todo lo sucedido hay que dedicarle el tiempo necesario:

El origen

Todo comienza con la decisión de la Federación de Castilla y León de Fútbol de aplazar el encuentro entre el Real Burgos y la Arandina en la jornada 32 de la pasada campaña (2017/2018) debido a que el club de la ribera tenía 3 jugadores convocados con la selección regional. Un motivo que, a juicio del Real Burgos, no era suficiente, por lo que solicitó, por todas las vías que pudo, la suspensión de ese aplazamiento y que el partido se jugase en su fecha prevista.
Tanto el Real Burgos como la Arandina eran conscientes de la trascendencia de la ausencia de esos jugadores. Los primeros se jugaban la permanencia en cada encuentro y los segundos jugar la fase de ascenso.

Es ahí, a finales del mes de marzo, cuando el Real Burgos empieza este periplo para restituir sus derechos deportivos.

Finalmente, el partido se aplazó obligando a los rojipardillos a disputar 3 encuentros en 7 días, a dos jornadas del final del campeonato. Pero esto no ponía fin a proceso judicial.

Acaba la temporada y el Real Burgos desciende 

La competición finaliza sin que desde la Federación regional se haya resuelto nada y con la justicia tomándose su tiempo. Pero el que una competición finalice no hace que un proceso paralelo para restituir un derecho tenga que acabar.

Durante los primeros meses del verano, el Real Burgos siguió peleando para que se dilucide si aquel cambio de calendario que realizó la Federación fue ajustado a derecho o no. Y esto conduce inexorablemente a un escenario: la solicitud de una media cautelar para que el Real Burgos continúe en Tercera División hasta que se aclare todo.

Ésta era la única media justa, para el equipo burgalés, dado que una resolución favorable al Real Burgos dentro de uno o dos años, no le serviría de nada por aquello de los hechos consumados.
El retraso de la justicia y la lenta respuesta de la Federación tras su cambio de forma unilateral, llevaban inevitablemente a este escenario. El juzgado 5 de Valladolid dictó un auto el pasado 16 de agosto, por el que asumía la media cautelar y obligaba a devolver a la Tercera División al Real Burgos, en tanto se resolvía si la Federación actuó bien o mal.

La Federación Nacional quiere al Real Burgos en Tercera División

La Federación de Castilla y León de Fútbol acató, a regañadientes, el auto judicial y devolvió al Grupo VIII de Tercera al Real Burgos, modificando el calendario en menos de 24 horas y repartiendo nuevo destino a los clubes castellano y leoneses. Era el segundo calendario que se realizaba para esta temporada.

La Territorial comunica a la Real Federación Española de Fútbol los hechos ocurridos y esta parece enfadarse y exige a la Federación Regional que deshaga el calendario y deje fuera al Real Burgos, en un hecho sin precedentes, dado que supone pedirle a una entidad que incumpla un auto judicial.

La RFEF, por su parte, argumenta que nadie le comunicó nada, que no fue parte en el proceso judicial y que ha presentado un incidente de nulidad. Sin embargo, tal y como explica el presidente del Real Burgos, Juan Antonio Gallego, en declaraciones que recoge iusport, la RFEF no es parte del proceso debido a que todo parte de la impugnación de una decisión de cambio de calendario que adoptó la Federación de Castilla y León de Fútbol«Al no impugnar ningún acuerdo de la RFEF, esta no podía ser parte en el proceso», concluye el presidente del Burgos.

Pese a todo, la Federación Regional acata la directriz de la Nacional e instaura el primer calendario del Grupo VIII dejando, sin efecto el segundo.

Consecuencias

El Real Burgos advierte que continuará con el proceso judicial hasta el final. De entrada, la Sociedad Anónima Deportiva ya ha avanzado que viajarán a Zamora para presentarse al partido previsto según el segundo calendario, que es aquel al que obliga el auto del pasado 16 de agosto.

Y es que, en este punto se abre uno o más procesos judiciales. Hasta la fecha, existía uno, el del aplazamiento del partido Real Burgos – Arandina. Pero ahora existe, al menos, el de la desobediencia a un auto judicial y en el pueden verse implicados la RFEF, la FCYLF como colaboradora necesaria y, tal vez, puedan verse salpicados de forma indirecta los clubes de este grupo de la Tercera División, ya que podrían sufrir consecuencias indirectas que alterasen el normal funcionamiento de la competición.

El resultado deportivo colocó al Real Burgos en los puestos de descenso a la Regional, tras un partido aplazado que podría haber supuesto el mantenimiento del equipo. La justicia le volvió a colocar el Tercera División y ahora, los despachos le han vuelto a descender a Regional. ¿Quién puede adivinar que pasará en las próximas horas, semanas o meses?