Foto: VRAC

Tal y como si se tratase de una repetición del encuentro de la primera vuelta, ambos equipos repitieron el guion del partido de la primera vuelta, para acabar empatando a 26.

El VRAC volvió a desperdiciar toda la primera parte del duelo frente al Aparejadores Burgos, o los burgaleses supieron como atacar a sus rivales en la primera parte, depende de como se vea.

Hasta el minuto 39, el marcador reflejaba un claro 0-20 que ponía las cosas muy cuesta arriba a los de Diego Merino. Ya no era sólo una cuestión de resultado, sino también de imagen, con el VRAC incapaz de pisar veintidós contraria y de complicar a un Aparejadores Burgos que vivía en campo rival y que se encontraba excesivamente cómodo.

No necesitó Aparejadores nada del otro mundo para ir abriendo una apetitosa brecha que parecía acercarle a la victoria, con un VRAC de brazos caídos al que sólo le libró del desastre un oportuno ensayo del incombustible Gavidi antes del intermedio. De hecho, fue en la última jugada de la primera parte cuando el fiyiano irrumpió hasta zona de marca para, con la transformación de Nathan de Thierry, darle los siete primeros puntos al VRAC.

El problema era que por entonces Burgos ya había llevado su puntaje hasta los 20, con un Tomás Carrió enrachado y que hizo mucho daño con el pie. Suyos fueron los tres primeros puntos del partido, en el minuto 20 (0-3), que tuvieron continuidad con el ensayo de Pablo Rascón que Carrió también pasó (0-10). Un castigo elevó la desventaja del VRAC a los 13 puntos superado el ecuador del primer tiempo y sin que el VRAC hubiese comparecido ofensivamente. La herida se hizo mayor con la marca de Juan Zabalegui en el minuto 33, también transformada, y que hacía saltar todas las alarmas en Pepe Rojo. Sólo Gavidi pudo aliviar la actuación local (7-20).

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Pero ambos equipos parecían dispuestos a clavar el guion del pasado mes de noviembre, cuando al descanso se llegó con un 23-7 para un resultado final de 30-28.  La reacción vallisoletana, al igual que en esta ocasión, fue tardía y cerca estuvo de ser infructuosa. De hecho, el segundo tiempo arrancó con un nuevo puntapié de castigo de Tomás Carrió que supuso el 7-23. Supuso un punto de inflexión en el partido, porque fue entonces cuando el VRAC levantó la cabeza y mostró su cara positiva. Tras una jugada de insistente empuje colectivo ensayó Raúl Calzón y transformó Nathan (14-23), pero fue con el segundo de Gavidi en los mejores momentos del equipo cuando el VRAC se metió de lleno en el partido (19-23). Sin transformación, el VRAC se quedó a tiro de ensayo. Burgos se dio cuenta de que había puesto en riesgo la victoria y reaccionó volviendo a su versión inicial. Encontró premio con un castigo que pasó Carrió y que de nuevo complicaba las cosas al VRAC (19-26), que pasaba a necesitar un ensayo transformado…para empatar. Llegó en un nuevo arreón azul con Gavidi erigido en héroe local (26-26).

Con todo por decidir, fue Aparejadores el que más cerca estuvo de la victoria. Es más, la tuvo Tomás Carrió con un drop que se fue por muy pocos metros a la derecha de palos y que permitió respirar a los aficionados vallisoletanos.