El Óbila Club de Basket y Sergio Jiménez no continuarán juntos. Una vez consumado el descenso del primer equipo a la liga EBA, el técnico salmantino no seguirá bajo la disciplina verderona después de dos temporadas al frente del banquillo del conjunto en la LEB Plata, categoría pérdida tras nueve campañas militando en la misma y en la que el club abulense era el decano.

Despedida

Jiménez compareció en rueda de prensa acompañado por el presidente del Óbila, Raúl Álvarez. Ambas partes han llegado a un acuerdo para la no renovación del entrenador. El máximo dirigente del club abulense considera que “en estos dos años ha hecho un buen trabajo, tanto en el primer equipo como en la cantera con los entrenadores. Ha tenido una dedicación e implicación máxima”, por lo que estima que ya “es una persona del club”.
Raúl Álvarez mostró el agradecimiento a Sergio Jiménez, que le han “transmitido sus ayudantes, los entrenadores de la cantera y toda la directiva”, pese a no haber conseguido la permanencia, hecho “que no tiene que empañar el trabajo realizado en los dos años que ha estado aquí”.

Triste pero agradecido

Por su parte, el ya ex entrenador del Óbila manifestó marcharse “triste, por no haber conseguido el objetivo deportivo este año, pero me voy agradecido a la gente que ha rodeado el club”, poniéndose a disposición del club y de los entrenadores “para lo que quieran porque ahora mismo soy un aficionado más del Óbila al que le deseo lo mejor”.

Respecto de los motivos por los que se ha descendido, Sergio Jiménez indicó “que la temporada ha sido irregular, partiendo de la base de que somos un equipo humilde, con el presupuesto más bajo de la competición, aunque no quiere decir que por el hecho de disponer de un presupuesto limitado tengamos que descender, ni mucho menos. Pero tienes dos balas y otros equipos van con armamento nuclear y son capaces de rectificar y nosotros no tenemos esa capacidad de rectificar. Algunos jugadores en los que hemos basado el proyecto no han dado el rendimiento esperado. Este año yo me he podido equivocar a la hora de confeccionar la plantilla, que en muchos momentos de la temporada ha sido corta. Hemos tenido mala suerte de que se nos haya lesionado algún jugador que era básico”.

El charro señaló que las plantillas se hacen normalmente en torno a tres jugadores. Salvo Harold Cazorla, dos de ellos no han dado el resultado esperado. Es el caso de Phillip Lawrewnce-Ricks, que “no ha dado el rendimiento que tenía que dar” y el “mercado no daba algo que pudiera mejorarle”. También de ‘Sidao’ Santana, jugador “del que ya sabíamos de antemano que en la rodilla tenía algo” y en la quinta jornada en Marín en la última jugada vio como la rodilla le seguía dando guerra. “Tuve que tomar una decisión” porque el club no disponía de 20.000 o 30.000 euros para fichar otro jugador. Había que hacer un hueco, “muy difícil de llenar”, “ya no solo por lo que ‘Sidao’ daba fuera de la pista sino dentro de ella, donde era determinante”. No obstante, “sustituirlo por Dziuba fue la mejor solución que teníamos porque ha dado un rendimiento bastante alto”.

Sistema de competición desfavorable

Además, añadió el técnico que “la competición no nos ha favorecido porque ha aumentado la liga y para un club como el nuestro es más difícil fichar. Si subes el número de equipos hay más que pueden ofertar y si van con más dinero es más difícil que puedas acceder al mercado”, expresando su contrariedad por el sistema, dado que “hemos ganado 15 partidos de 34 que en cualquier liga del mundo es prácticamente imposible que desciendas”.

Jiménez mostró su gratitud con los dos presidentes que ha tenido, Rodrigo Martín y Raúl Álvarez, así como a sus juntas directivas, sin olvidar a los trabajadores del CUM Carlos Sastre -“en especial a Fede, que hace que el día a día sea muy llevadero”-, al Hotel Cuatro Postes y al 88 Torreones, a Jaime González, a todos los jugadores que ha dirigido “por que lo han dejado todo en la pista” -con especial mención para Guillermo Mulero, Berni García y Harold Cazorla-, a los integrantes del cuerpo técnico -en particuar a Mauri Velayos, su mano derecha en estas dos temporadas- y a los aficionados que han acudido al pabellón a presenciar y animar en los partidos. De estos últimos ha resaltado como este último año, “han estado fantásticos” y “se han comportado de diez” en una situación más difícil que en el anterior.

El Óbila saldrá en EBA

Respecto al futuro del primer equipo del Óbila, su presidente ha asegurado que va a “salir en EBA”, si bien “si quedase alguna plaza en Plata, lucharíamos por ella. No depende de nosotros, nos la tendría que ofrecer la Federación”. Raúl Álvarez calificó la temporada como “muy dura” porque el entrenador les demandó fichajes que no pudieron efectuar y “lo que queríamos era la viabilidad del club”. “Hicimos el movimiento de ‘Sidao’ pensando que con eso era suficiente. También se tocó el tema de Lawrence-Ricks, pero lo que había en el mercado no era mejor que lo que teníamos en casa”.

El presidente del Óbila no tiene intenciones de continuar al frente del club por motivos personales, aunque está dispuesto a seguir en el cargo si nadie le sustituye. La próxima semana habrá una reunión de la junta directiva de la que espera salga un sustituto.