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El Almería derrotó al Río Duero Soria con un marcador de 3-1 en la cancha, arrebatándoles así la segunda posición en la fase regular de la Superliga. Este resultado significa que el equipo soriano se enfrentará a Cisneros Alter de Tenerife en los cuartos de final.

Maravilloso sobre la pista y fuera, en la grada, el partido que decidía la segunda posición de la tabla al término de la fase regular. Almería y Río Duero Soria, frente a frente, han demostrado el porqué de su gran temporada hasta el momento. Por su parte, la afición ahorradora dejó claro que será decisiva en lo que resta, teniendo como gran recompensa por la victoria conseguida que sea el Moisés Ruiz el que decida en los cuartos y, si se pasa ese cruce, en las semifinales. El rival con el que se iniciará el playoff será UPV Léleman Conqueridor, primero en Valencia el próximo sábado a las 19.00 horas para, tras la semana Santa, pasar la serie a Almería el fin de semana del 6 y el 7 de abril.

Los verdes vencieron por 3-1 tras situarse con un 2-0, después recortado por los celestes, y reaccionar para impedir el tie-break. Curiosamente no se ha jugado ninguno en los 22 encuentros disputados, con 18 victorias y 4 derrotas como balance final y una marca que puede considerarse brutal, la de 12 partidos vencidos por 3-0, más seis por 3-1. Otro dato importante es que en ninguna jornada se ha quedado sin hacer la menos un set, siendo sus derrotas por 3-1. Es además el equipo que menos puntos ha encajado, incluso menos que Guaguas, y con esos registros ha ido a los 54 puntos para acabar segundo y medirse al séptimo, un Valencia con 9 victoria y 13 derrotas para 29 puntos.

El máximo anotador del encuentro fue Cunha, el opuesto de Grupo Herce Soria, con 23 tantos en su cuanta particular, seguido de cerca por Neaves con 22. Funcionó mejor para los verdes el bloqueo, con 9 puntos, cuatro para Fran Ruiz, además en varios momentos decisivos, los mismos que todo el conjunto soriano. En saque hizo tres puntos directos el mismo Cunha, los tres seguidos, con siete para su equipo frente a los 5 ahorradores, dos de Jorge Fernández. Los demás porcentajes estuvieron bastante igualados, en ataque y en recepción, con algo más para Unicaja Costa de Almería, si bien Villalba fue el que más rindió en esa segunda faceta, la recepción, con un 70%.

El primer set vio a un conjunto verde muy sólido, que tras unos primeros puntos casi ‘de tanteo’ cogió la delantera con ace de Jorge Fernández (5-4). Tiró del carro Borja Ruiz y la renta estuvo en dos puntos durante el siguiente tramo, apoyado por Jorge Fernández en la insistencia de juego por el centro de Paulo Renán. El gallego, además, volvió hasta el fondo de cancha e hizo su segundo ace para meter tres de ventaja (13-10), brecha que con Borja Ruiz se fue a cinco (15-10). Se tenía el partido controlado y no se dejó escapar desde el saque, mucha presión a la recepción soriana, incluido ace de Víctor Rodríguez en el 22-15. Respondió Olalla con dos saques consecutivos, pero Neaves no dio opción.

El 25-19 dio paso a un segundo set con arranque fulgurante para Grupo Herce Soria, que se puso con un 0-3 con saque de Villalba, un 1-4 después, errando en servicio los verdes. Sin embargo, otra vez Neaves apareció como el recurso anotador y con dos puntos de modo consecutivo niveló a siete. Los sorianos impidieron que los almerienses dieran ya el paso que les quedaba para adelantarse en el marcador y , de hecho, en ese pulso, un error verde subió el 13-15 con el que Carreño pidió tiempo. Se supo sufrir frente a un rival que mantenía el control, jugando muy bien, y entonces apareció Fran Ruiz para colocar dos bloqueos consecutivos a Cunha. El 21-20 fue la primera delantera local.

Borja con dos bloqueos y Neaves con dos ataques sentenciaron el set con un 25-23 muy apretado y espectacular en cuanto al juego ofrecido, exhibición de las defensas y mucha lucha sobre la pista que recompensó a Río Duero Soria en el tercero. De hecho, tras el 3-0 inicial, y después un 5-2, emergió Cunha para hacer cuatro puntos seguidos, tres de ellos saques directos que dieron la vuelta al marcador, pero que sobre todo supusieron confianza para su equipo (6-9). Lo intentó Unicaja Costa de Almería, que se situó a uno, pero se entró en error y en incomodidad para verse muy por detrás en el tanteo. Carreño movió banquillo, dio descanso a sus titulares y el marcador medio se maquilló (16-25).

El cuarto set era una incógnita sobre la confirmación de la fortaleza mental de los verdes, y salió que sí, que se tiene. Cierto es que se comenzó muy fuerte de nuevo, un 3-0 con tiempo de Toribio, como en el anterior set en el mismo momento, pero esta vez, pese al 4-4, no se permitió al rival acercarse a menos de dos puntos, que después fueron cuatro y hasta cinco, Fran Ruiz y Víctor Rodríguez queriendo las pelotas complicadas y sabiendo resolverlas con mucha calidad. De hecho, el cordobés otra vez brilló en bloqueo y atacó con contundencia, y el palentino se mostró imparable y aceleró el final, puesto por Neaves con un último ataque que cerró el 25-20 definitivo.