Foto: Conqueridor

Río Duero arranca este sábado a las 18:30 horas en tierras aragonesas su participación en las eliminatorias por el título de la Superliga. Bajo la dirección estratégica de Alberto Toribio, quien cumple su quinta campaña en el banquillo de Los Pajaritos, el conjunto celeste aspira a alcanzar su cuarta final consecutiva. La eliminatoria contra el Teruel se disputará al mejor de tres encuentros, trasladándose la competición a Soria el próximo sábado 18 a las 19:30 horas y, en caso de ser necesario un tercer duelo de desempate, el domingo a las 18:00 horas.

Superar esta primera ronda es vital para las aspiraciones del club, ya que el pase a las semifinales garantiza la clasificación para competir en Europa la próxima temporada y asegura una mayor cuantía en las subvenciones otorgadas por la Junta de Castilla y León. El presidente del club, Ángel Cabrerizo, reconoce que el aspecto económico es un desafío creciente, señalando que el presupuesto soriano debe enfrentarse a entidades con una capacidad financiera superior, lo que complica la competitividad en un mercado de fichajes cada vez más exigente frente a rivales con mayores apoyos institucionales.

Desde el aterrizaje de Toribio en 2021, el proyecto deportivo del Río Duero ha experimentado un crecimiento exponencial, logrando consolidar a un club modesto en la élite del voleibol nacional. El técnico vallisoletano ha sido el gran impulsor de esta etapa de éxitos, recuperando el protagonismo histórico del deporte soriano y situando al equipo como la principal alternativa al dominio de las grandes potencias económicas de la liga. El club afronta ahora estas eliminatorias con el objetivo de validar su regularidad y seguir haciendo historia en la máxima categoría.