Fenie Energía CV Palma se impuso en la eliminatoria de cuartos de final de la Superliga Masculina de Voleibol ante Río Duero Soria al lograr una nueva victoria (2-3), en esta ocasión, en la cancha de Los Pajaritos, donde ningún equipo visitante había logrado imponerse durante la presente temporada. Los baleares lo hicieron remontando un 2-0 en el que los hombres de Alberto Toribio parecían tener encarrilado el camino para forzar el tercer encuentro. Sin embargo, en un choque imprevisible y emocionante, en el que se dieron muchos factores diferentes que afectaron al juego, los baleares, liderados por Cairús y Pernambuco, dieron el golpe definitivo en el tie break (25-23/25-20/23-25/22-25/15-17).

En el primer set los hombres de Abel Bernal salieron más enchufados, cómodos e inspirados a la cancha (4-8), lo que forzaba a Alberto Toribio a tener que solicitar un tiempo muerto para reconducir el juego de los suyos. El discurso del técnico dio sus frutos, en buena parte, gracias a un Adrián Olalla muy resolutivo en ataque, que llevaba a los suyos a meterse de lleno en la batalla por la manga (16-16). A partir de la igualada, el choque se mantuvo equilibrado, aunque era Palma quien intentaba llevar la iniciativa en el marcador (20-21). Solo llegado el momento del desenlace, los celestes pusieron una marcha más y sorprendieron a su rival llevándose la victoria (25-23).

En el segundo asalto los sorianos no se dejaron sorprender en los primeros compases, y el choque se convirtió en un bonito intercambio de golpes con acciones de mérito por parte de ambos equipos y también momentos de dificultad compartidos para superar al rival. No obstante, en la recta final del set, la maquinaria celeste entraba en ritmo de crucero y el cuadro balear se mostraba incapaz de seguir su estela (25-20), en buena parte, porque el bloqueo soriano aparecía en el momento clave para cerrar el juego.

Como si hubieran olvidado lo sucedido en el primer set, de nuevo los sorianos se vieron sorprendidos por Fenie Energía en los primeros compases (1-5). De nuevo Toribio trató de recomponer filas, pero su equipo estaba sumergido en una dinámica de errores mientras que enfrente, Renzo Cairús comenzaba a convertirse en un jugador omnipresente, muy acertado en recepción, muy implicado en defensa y tremendamente eficaz en ataque. Esta vez, los celestes no iban a poder reducir la renta con la misma rapidez y solo en una conjura a final de set, cuando Palma solo tenía que cerrar con varias opciones el juego, estuvo a punto de ceder la iniciativa de set si Pernambuco no hubiera resuelto con calidad una finta detrás del bloqueo soriano en una acción comprometida sin ángulo (23-25).

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Los sorianos, lejos de aprender, volvieron a repetir un raquítico inicio de partido, donde la fortaleza insular ponía contra las cuerdas a los sorianos de cara a todo el parcial. Unas molestias en la rodilla forzaron a Pernambuco a descansar en el banquillo hasta final de set, lo que dejaba a Bernal sin su máximo anotador. Pero Soria no se encontraba y, lejos de aprovecharlo, se veía superado por el buen hacer de Ignacio Sánchez, Cairús y todo el bloque. Ni siquiera la expulsión de Daniel Ruiz a final de set, dejando a los de Palma sin su líbero titular, pudo ser aprovechado por los locales para evitar el empate a dos.

El choque había sido una montaña rusa de dinámicas, sensaciones y emociones y el tie break iba a ser fiel al mismo. A diferencia de las mangas anteriores, los celestes salieron mejor, marcando la pauta y liderando el partido al cambio de campo 8-6. Pero a partir de ese momento, el cuadro insular fue creciendo hasta forzar la igualada 9-9 e incluso dar la vuelta al marcador 9-11. Los sorianos reaccionaron y volvieron a igualar, también cobrándose alguna renta y el rumbo del partido era absolutamente impredecible. Finalmente, dos acciones de bloqueo balear en los últimos compases acabaron por acabar con las aspiraciones locales y dar el ansiado pase de ronda a Palma (15-17).

A pesar de todo, buena temporada de los celestes, a los que sólo algún mal momento les privó, de al menos, jugar el tercer partido. En esta ocasión el factor cancha no fue decisivo.