Elvira Rad en el Mundial de 2024. Foto: rfetm

El equipo femenino español de tenis de mesa, afrontó un complicado grupo en el Mundial. Encuadradas en el Grupo 1, junto a potencias asiáticas como China e India, además de Uzbekistán y Hungría, sabían que el camino sería complicado. Tres equipos pasarían a la siguiente fase.

El torneo comenzó con una sólida victoria frente a Uzbekistán, con el debut de la joven María Berzosa. A pesar de un esfuerzo valiente, Berzosa cedió su punto parcial. El segundo enfrentamiento contra Hungría representaba la primera oportunidad de superar a un rival duro, pero la burgalesa no estuvo a su mejor nivel y España cayó por la mínima. El tercer día, China demostró su poderío al vencer a España sin ceder sets.

La selección española afrontó su cuarto y último desafío de la fase de grupos en el Campeonato del Mundo, enfrentándose a India en un partido de alta tensión. Este encuentro resultó ser determinante para las aspiraciones españolas en el torneo, culminando en una remontada y cruel derrota por la mínima (2-3), que significó la eliminación del equipo español.

María Xiao abrió la jornada con una victoria contundente por 3-1 ante Sreeja Akula, estableciendo un prometedor inicio para España. Los parciales 11-9, 9-11, 13-11 y 11-4 reflejaron la intensidad de este primer duelo, el cual dio paso a Sofía-Xuan Zhang con ventaja. Zhang logró imponerse a Manika Batra en un reñido encuentro que se extendió al máximo de juegos, con remontada de la española incluida, con parciales de 13-11, 6-11, 8-11, 11-9 y 11-7, añadiendo otro punto para España

Sin embargo, la suerte comenzó a decantarse del lado indio en el tercer duelo. La burgalesa Elvira Rad se enfrentó a Ayhika Mukherjee cayendo por 2-3, con parciales de 8-11, 13-11, 8-11, 11-9 y 4-11, mostrando su mejor nivel en el momento clave, pero la igualdad y la experiencia entre ambas terminó cayendo del lado indio. La derrota de María Xiao frente a Manika Batra por 0-3, con parciales de 9-11, 2-11 y 4-11, y de Sofía-Xuan Zhang ante Sreeja Akula por 1-3, con marcadores de 6-11, 13-11, 6-11 y 3-11, sellaron el destino de España en el torneo.

Esta derrota fue especialmente amarga, ya que estuvo muy cerca de avanzar a la fase final del campeonato y mantener vivas sus esperanzas de clasificación para los Juegos Olímpicos, que hubiesen estado cerca en caso de avanzar. Este revés se sintió con mayor intensidad debido a la notable actuación del equipo a lo largo del torneo, destacando por su compromiso y calidad en el juego. España, que acudió al mundial con un equipo joven, ha dejado una impresión positiva, especialmente por el debut de las jóvenes promesas, las burgalesas Elvira Rad y María Berzosa en una competición absoluta de esta envergadura.

Aunque la hazaña no se logró, el equipo español mostró pundonor y sacrificio en cada partido, demostrando su valía y su determinación. La expedición española regresa desde Corea del Sur con la cabeza en alto, con llegada prevista a Madrid este jueves por la mañana.