Mientras que el Real Valladolid, con buenas sensaciones tras su partido ante el Racing, visita al CD Leganés, líder de la categoría. Por su parte el Mirandés recibe

Butarque será una elocuente piedra de toque. El Real Valladolid visita al CD Leganés, (este sábado 18.30h.) destacado líder de la categoría, y buscará un triunfo que suponga un importante paso adelante en la pelea por el objetivo. Los de Pezzolano se encuentran ahora a seis puntos de la primera plaza y afrontan el duelo cargados de moral tras las buenas sensaciones que dejó la victoria ante el Racing.

Ya con el mercado invernal de fichajes cerrado, con la llegada a Pucela de André Ferreira, César Tárrega, Biuk, Amath y Lucas Oliveira, Pezzolano se mostró contento con su plantilla y aseguró que está capacitada para lograr el objetivo fijado. El técnico destacó la solidez de un Club Deportivo Leganés que en la última jornada cayó por la mínima en el Carlos Tartiere. En la lista está confirmada la ausencia de Boyomo, sancionado.

El Mirandés se enfrentará este sábado (16:15h.) al Villarreal B en un encuentro entre dos equipos con tendencias opuestas pero con la misma necesidad de alejarse de los puestos de descenso, actualmente marcados por el Huesca con 24 puntos, a pesar de que aún quedan dieciocho jornadas para el final de la temporada.

Como rivales directos en esta etapa de la competición, el Mirandés con 30 puntos (puesto 15º) aventaja en cinco al equipo de Villarreal (puesto 17º con 25 puntos), que ha estado luchando en los últimos puestos de la tabla desde el inicio de la temporada.

Los rojillos llevan desde el 11 de noviembre sin perder en Anduva. El equipo de Miranda había logrado encadenar ocho encuentros consecutivos puntuando, antes de caer ante el Eibar, mostrando una gran solvencia defensiva en los últimos meses de competición. Sumar los tres puntos frente al filial amarillo significaría poner tierra de por medio con la zona baja de la clasificación.

El Villarreal B encara el partido con la conciencia de su importancia en la lucha por la permanencia, ya que los castellonenses están muy cerca de los puestos de descenso. Tras el empate en casa contra el Huesca, el equipo dirigido por Miguel Álvarez buscará sumar puntos fuera de casa, después de no haber podido hacerlo en los últimos cuatro partidos lejos de su estadio.