Los palentinos volvieron a llegar mermados a este encuentro, sin Chuso González, operado por la mañana del menisco, sin Micah Speight, que se lesionó en el último partido en Melilla, y sin el último fichaje, Ryan Nicholas, que no podía jugar por ser un partido aplazado. A pesar de esto, Palencia logró una victoria importantísima (84-72).

Comenzó dominando el Palencia con 6-2 en el arranque del partido pero, la intensidad de los visitantes pronto dio la vuelta al marcador con un parcial 0-8 (6-10). Dani Rodríguez y Blumbergs anotaban dos triples que devolvían la ventaja a los locales y el partido se iba igualado al segundo acto (16-17).

Cinco puntos consecutivos de los visitantes al inicio del segundo cuarto hacían saltar las alarmas en el seno palentino. Pero el equipo reaccionó pronto y un triple de Juan Rubio, MVP del partido, volvió a colocar las tablas en el marcador (21-21). Aquí llegaron los mejores minutos de los palentinos que con un 2+1 de Dani Rodríguez se colocaban con 7 puntos de ventaja al descanso del partido.

Seis puntos consecutivos al inicio del tercer período ponían el +13 en el marcador (46-33) y, cuando parecía que los morados dominaban el partido y podían matarlo, resurgió el equipo vasco que poco a poco fue recortando distancias hasta colocarse a tan sólo un punto (58-57). Dos tiros libres de Juan Rubio llevaron el partido al acto definitivo 60-57.

Diez minutos por delante y en el Palencia ya se notaba el cansancio acumulado. Quizá por eso estuvo más espeso en ataque el equipo durante los primeros minutos, pero sin perder nunca la cara al partido. Dani Rodríguez usó sus galones de capitán para guiar a los suyos en un parcial 12-0 que terminó de sentenciar el partido con 3 minutos por disputar. El marcador final fue 84-72.

Los morados recibirán este domingo al Real Valladolid en el derbi más esperado, cuando el club local retirará la camiseta de Urko Otegui en un emotivo acto al descanso del partido.