A pesar de la derrota (75-81), el Palencia dejó una huella de honor en su último partido de la temporada en su pabellón. La afición agradeció el esfuerzo del equipo en un emotivo encuentro de despedida que mostró la comunión entre jugadores y seguidores.

El Palencia saltó a la pista con la única misión de brindarle una última alegría a su afición en el pabellón. A pesar de enfrentarse a un Obradoiro que luchaba por su permanencia, el equipo local mostró su mejor juego.

El encuentro comenzó con un inicio dominado por el conjunto gallego, pero el Palencia respondió rápidamente con un gran acierto de Hands. La igualdad se mantuvo a lo largo del partido, con momentos de brillantez por parte de ambos equipos.

En la segunda mitad, el Palencia continuó luchando, liderado por jugadores como Kamba y Frankamp, quienes mantuvieron viva la esperanza de la victoria. Sin embargo, el Obradoiro mostró determinación y logró mantener la ventaja hasta el final del partido.

A pesar del resultado final, el Palencia se despidió con la frente en alto, dejando un dulce recuerdo para su afición en La Caldera de Castilla. Aunque el camino en la ACB llega a su fin esta temporada, el espíritu y el compromiso del equipo siguen intactos, listos para futuros desafíos. De momento la próxima temporada el equipo morado jugará en Leb Oro, tras una temporada inolvidable y para olvidar al mismo tiempo.