El Tizona afronta este miércoles a las 20:00 horas un desafío mayúsculo en El Plantío al recibir al Palencia en la jornada 24 de la Primera FEB. Tras la reciente derrota en Palma de Mallorca, el conjunto burgalés encara el segundo de sus tres compromisos programados en apenas seis días, lo que obliga al técnico Denís Pombar a realizar una gestión estratégica de la carga de minutos de su plantilla. Con un balance actual de 5 victorias y 17 derrotas, los locales ocupan la decimocuarta posición y necesitan hacerse fuertes en su feudo para dar la sorpresa ante uno de los trasatlánticos de la categoría.

Los morados llegan a Burgos en una dinámica excepcional, encadenando 7 triunfos consecutivos que le han aupado a la tercera plaza de la clasificación con un sólido registro de 16-6. El equipo dirigido por Natxo Lezcano cumple con su vitola de favorito al ascenso gracias a una profundidad de plantilla donde destacan nombres como Alec Wintering, Josip Vrankic o el recién incorporado Mustapha Heron. A pesar de la diferencia en la tabla, las estadísticas de ambos conjuntos muestran una notable igualdad en la capacidad anotadora y el rebote, aunque el bloque palentino marca distancias en el apartado de la valoración colectiva.

La escuadra azulona confía en que el ambiente especial de un derbi y el empuje de la afición burgalesa sirvan para equilibrar las fuerzas sobre el parqué. Pombar ha subrayado la importancia de marcar un alto nivel de competitividad desde el inicio para contrarrestar la confianza de un Palencia que tiene los objetivos muy definidos desde la pretemporada. Este duelo regional se presenta como una oportunidad de oro para que el Tizona recupere sensaciones positivas y demuestre su capacidad colectiva para generar juego frente a la segunda mejor racha de victorias de toda la competición.