La última incorporación al Club Deportivo Colegios Diocesanos se llama Oliver Scott Lancaster del Río ‘Oli’, uno de los mejores defensas surgidos en los últimos años en Ávila, que vuelve a apostar por un club en el que pasó dos grandes temporadas como juvenil.

Defensa central de 22 años que ha vestido meritoriamente las tres pasadas campañas la camiseta encarnada del Real Ávila, lleva el fútbol en su sangre, destacando desde que jugaba en las categorías inferiores, hasta el punto de debutar cuando era cadete en Tercera División. Tras no conseguir ser un titular indiscutible en las formaciones de Jonathan Prado, le llega la oportunidad de constituirse en elemento básico en el once de Somoza y de aportar su experiencia en la categoría.

Oli se ha decidido firmar por el ‘Dioce’ “por la confianza depositada en mí por el cuerpo técnico y el cariño que han mostrado estos años en los que no he estado trabajando con ellos. Han sido la pieza clave para volver. Es importante para el jugador sentirse querido.”

De los objetivos con su nuevo equipo se marca como reto personal “coger esa confianza que he ido perdiendo en estas dos últimas temporadas y volver al mejor nivel posible”. El reto colectivo del defensa amarillo “es mantener la categoría, que no va a ser nada fácil, poniéndolo complicado a todos los rivales. El vestuario está capacitado para competir todos los días y va a dar el máximo”.

“El subgrupo en el que estamos me parece durísimo. Es el más complicado porque hay tres equipos superiores al resto, Segoviana, Real Ávila y Arandina, más tres filiales, Numancia B, Mirandés B y Burgos Promesas. Y luego estamos el resto que vamos a pelear”, opina el central.

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Con Oli “el C.D. Colegios Diocesanos completa el puzzle”, en palabras de su presidente, Alberto Mellado, que ha mostrado su “ilusión por recuperar aquellos jugadores que compartieron con nosotros el ascenso a la División de Honor Juvenil y la satisfacción de mantenernos en ella un año. Una generación de jóvenes abulenses, futbolistas extraordinarios”, de los que algunos como Oli, Mayorga o Pablo Negro, han retornado al conjunto colegial en gran parte por el trabajo realizado por el cuerpo técnico, con José Alberto Fernández Somoza al frente, “gente que se lo toma con mucha profesionalidad y ahí está el éxito de estos fichajes”, además de “la fe ciega que nos tenemos unos a otros.”

Gracias a las nuevas incorporaciones y las renovaciones, Mellado entiende que el equipo este año “va a competir y dar un susto porque se conocen muchos jugadores y cuerpo técnico”. Este último “ha sacado lo mejor de cada uno” cuando se encontraban en la máxima categoría del fútbol juvenil español. Entonces, “en los momentos duros” supieron llevar adelante los partidos decisivos.