El equipo burgalés cosecha la primera derrota del curso, mientras el vallisoletano sigue sin ganar.

Burgos no puede con un UCAM Murcia que impuso su calidad en los momentos decisivos

El Cid Burgos compitió magníficamente contra un UCAM Murcia que demostró que está llamado a jugar un gran papel en esta liga (61-69). Los burgaleses hicieron que los murcianos tuvieran que emplearse a fondo y no pudieran permitirse muchas rotaciones para asegurar la victoria.

Poco tardó Matteo Feriani en pedir su primer tiempo muerto, ya que no le estaba gustando lo que veía hacer a su equipo sobre la pista en el inicio de partido. Solo habían pasado dos minutos, pero los visitantes ya ganaban por 0 a 6 y sus pupilos prácticamente no conseguían ni lanzar a canasta en buenas condiciones. De la pizarra de ese tiempo muerto llegaron los dos primeros puntos burgaleses, y a partir de ahí las fuerzas se igualaron. Los visitantes se mantuvieron por delante durante varios minutos (7 a 10 en el minuto cinco), pero los locales iban mejorando y llegaron a superar por cuatro puntos a los murcianos, 14 a 10 en el minuto nueve. En ese momento volvió UCAM a hacerse claramente con el mando, y mediante un parcial de 0 a 11 comandados por un inconmensurable Fryer, daban la impresión de querer decidir el partido por la vía rápida. UCAM exigía mucho a su rival por su gran defensa, y jugaba a un gran nivel en ataque, con una muy buena circulación de balón y un gran acierto en el tiro. Esos siete puntos de ventaja que habían conseguido los visitantes se mantuvieron en la primera mitad del segundo cuarto,, e incluso subieron a nueve con el 17 a 26 del minuto dieciséis. Ahí vinieron unos magníficos minutos locales, que primero se acercaron hasta el 23 a 26, y luego llegaron a empatar el partido por dos veces, a 28 y luego a 30. Una canasta de Cusack en el último minuto del segundo cuarto hizo que UCAM se fuera por delante al descanso, 30 a 32.

Tras el paso por los vestuarios, UCAM Murcia entro más centrado a la pista, y se fue distanciando en el marcador de nuevo, 32 a 38 tras canasta de un acertado Prieto. A pesar de la lucha constante burgalesa, la distancia se mantuvo en los mismos términos, 43 a 49 en el minuto veintisiete, e incluso llegó a los diez puntos poco después, 45 a 55. Ya en el último cuarto, dos canastas seguidas de Cristian ponían el 51 a 57, con todavía siete minutos por jugarse. La diferencia de seis puntos no había variado a falta de cinco minutos, pero el cansancio empezaba a hacer mella en los locales, que, presionados por la gran defensa de UCAM cometieron varios errores que le alejaron definitivamente de mantener sus posibilidades de ganar. Con tres minutos por jugarse y 53 a 65, la victoria ya parecía tener dueño, aunque Burgos mostró un espíritu encomiable y luchó por rebajar la diferencia hasta el 61 a 69 final.

Para el entrenador local el partido ha sido difícil y bien combatido. “Hemos perdido por detalles y, en mi opinión, hemos regalado el partido.” De todos modos, Feriani cree que su equipo ha acabado con buenas sensaciones. “Hemos peleado hasta el final contra un equipo que apunta a estar entre los primero cuatro de la liga. Eso es una buena señal para nosotros.”

Para acabar, resaltar dos cosas relacionadas con el Burgos. Por una parte, que el Talamillo ha presentado la mejor entrada de todos los partidos disputados en la liga en la presente jornada, con cerca de trescientas personas animando a su equipo. Y por otra, los buenos números de los jugadores locales en las estadísticas globales de la competición. Cristian Gómez es el máximo reboteador en estos momentos, así como el segundo máximo asistente. El “Flaco” Martínez es el tercer anotador. Ambos se encuentran entre los cinco jugadores más valorados, con Cristian el segundo y el “Flaco” el quinto.

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Ilunion no da opción al BSR Valladolid

El Valladolid terminó siendo arrollado por el CD Ilunion (79-34), tras una segunda parte en la que los vallisoletanos solo fueron capaces de anotar cuatro puntos en cada cuarto, al quedarse sin ideas y sin capacidad para contrarrestar a los lanzadores del cuadro madrileño, que supieron aprovechar los errores visitantes para aumentar su casillero sin piedad.

En la primera mitad, a pesar de ir perdiendo, los vallisoletanos mantuvieron el tipo, y eso que no terminaron de defender bien los contraataques del rival ni sus transiciones, y que cometieron errores en los lanzamientos. Pero lograron llegar al descanso con once puntos de desventaja (37-26), lo que tiene mérito ante un rival de la enjundia de Ilunion, que se está mostrando intratable en este inicio de temporada.

Pero, tras la reanudación, el conjunto morado no encontró ideas, y se fue desfondando, ante el mayor banquillo local, y acumuló un error tras otro, fruto del cansancio y de la impotencia de no poder recortar las diferencias. Además, el hecho de no contar con Adrián Pérez, al que José Antonio de Castro reservó en el banquillo tras sumar tres faltas, supuso una losa imposible de levantar para el Valladolid, que veía cómo los madrileños se iban haciendo con el control absoluto del partido.

La desesperación fue en aumento, ya que no se lograban hallar soluciones ni frenar el poderío de Ilunion, que siguió pescando en río revuelto, con una exhibición del “Pincho” Ortega y de Latham, que no perdonaron en sus lanzamientos, a los que se sumó Diallo. Al final, 44 puntos de diferencia ante uno de los candidatos al título liguero.