El fútbol siempre reserva sorpresas, y este domingo (18:30h.), en el Estadio de Anduva, se llevará a cabo un emocionante derbi entre el CD Mirandés y el Burgos CF que escribirá una página nueva en la historia de esta rivalidad provincial. Contrasta que mientras este partido se ha convertido en vital para ambos, nunca antes estos equipos habían llegado a un enfrentamiento en con una brecha tan amplia en la tabla clasificatoria de la Segunda División.

Mientras que el Mirandés se encuentra inmerso en la pelea por evitar el descenso, sumando 38 puntos en su casillero, su contrincante, el Burgos CF, disfruta de una posición más cómoda, soñando con la fase de ascenso con 53 puntos en su haber.

Esta diferencia de 15 puntos entre ambos equipos es un reflejo claro de la trayectoria dispar que han seguido a lo largo de la temporada. A pesar de que en enfretamientos pasados la igualdad clasificatoria había sido la tónica dominante, con diferencias mínimas en la clasificación y marcadores ajustados en el terreno de juego, esta vez la situación es completamente distinta.

El enfrentamiento de la primera vuelta, que terminó en un empate sin goles en El Plantío, distaba mucho de prever este escenario. En aquel entonces, la brecha entre los dos equipos era de tan solo dos puntos, y ambos luchaban por objetivos similares. Sin embargo, el transcurso de la temporada ha llevado a un distanciamiento notable entre ellos, convirtiendo este derbi en el más desigual que haya vivido en la Segunda División.

Para ambos equipos, este partido adquiere una relevancia especial, por el momento crucial en el que se desarrolla. Los rojillos buscan desesperadamente sumar puntos para alejarse del peligro del descenso, mientras que los blanquinegros anhelan alcanzar posiciones en la zona de fase de ascenso.

El Estadio de Anduva se prepara para acoger un derbi cargado de emociones y con dos equipos con destinos opuestos, donde cada punto será vital para definir el rumbo de sus respectivas temporadas.