Foto: SPB/Borja B. Hojas

El Hereda San Pablo Burgos afronta, entre aplazamientos y partidos imprevistos, un mes de enero con un calendario muy ajustado. El primero de los encuentros de este 2022 se disputaba, el martes 4, ante el Darussafaka en el Coliseum. El cuadro burgalés, que contaba con el factor cancha, se hizo con la primera victoria de la eliminatoria europea ante los turcos.

El sábado 8, los de Salva Maldonado regresarán a la Liga Endesa, ante el Lenovo Tenerife. Donde pretenderán escalar puestos en la clasificación y dejar atrás el descenso. El segundo encuentro ante el Darussafaka se jugará el martes 11 en tierras turcas, donde los burgaleses tendrán que dejarse la piel para permanecer vivos en la Basketball Campions League. Tras viajar a Turquía, volverán a España para enfrentarse al UCAM Murcia, el sábado 15.

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En el mejor de los casos, si consigue ganar el segundo de los tres encuentros ante los turcos, el Hereda San Pablo Burgos tendría como recompensa siete días sin encuentros entre semana, pendientes del partido aplazado ante el Baskonia. Esa semana les vendría de perlas a los burgaleses para afrontar los encuentros de la segunda quincena de enero, ante el Joventud Badalona y el BAXI Manresa, el sábado 22 y el domingo 30, respectivamente. En el caso de que ganaran los turcos, Hereda San Pablo y Darussafaka disputaría un último partido el martes 18.

Para hacer frente a este mes de enero y al resto de la temporada, los burgaleses refuerzan sus filas con Landry Nnoko. El camerunés de 27 años, llega al Hereda San Pablo procedente del Bitci Baskonia para reforzar el juego interior del conjunto que dirige Salva Maldonado.