Este fin de semana finaliza la liga regular de Segunda División. Tras 41 jornadas, el Real Valladolid es tercero en la tabla, y todavía aspira a ocupar una de las dos plazas que dan acceso al ascenso directo a Primera.

SD Eibar, UD Almería y Real Valladolid se han destacado de sus perseguidores y ahora, en la última jornada, se juegan la temporada.

El cuadro castellanoleonés necesita superar al Huesca sí o sí para poder contar con opciones de ascenso directo. Así que antes de mirar otros campos, Zorrilla debe tener la primera de las claves, la victoria. De conseguirla, el equipo sumará 81 puntos, y se abren las posibilidades; teniendo claro que tanto Eibar como Almería dependen de sí mismos y si ganan sus partidos no habrá matemática posible.

Una de ellas pasa por Alcorcón. Allí juega el líder, la Eibar, al que el Pucela tiene ganado el golaverage. Por eso cualquier resultado que no sea una victoria de los vascos, beneficiará a los vallisoletanos y los devolverá a la élite. El empate o la derrota de los armeros supondrá que Pucela es de Primera ya que en caso de empate a puntos (ahora los vascos tienen 80) el puesto le corresponde a los de Castilla y León. No hay que obviar que el Alcorcón, colista, igualó (1-1) al Almería esta pasada jornada en los Juegos del Mediterráneo fustrando así el primer intento de ascenso para los andaluces. En Ipurua el resultado entre armeros y alfareros fue de 2-1. 

El otro foco está en Leganés, que despiden Butarque por esta temporada sin nada en juego. A los pepineros los visita el Almería, a quienes una victoria les pondría en la máxima categoría ya que alcanzarían los 83 puntos. ¿Qué necesita el Pucela? Una derrota andaluza, que automáticamente hace ascender al Real Valladolid.

El juego de los empates
A partir de ahí aparecen posibles combinaciones. La hipotética derrota de la UD Almería los mandaría a las eliminatorias por el ascenso (recordemos, siempre que el Pucela gane) sin importar lo que haga la SD Eibar, ya que los vascos tienen ganado el golaverage a los almerienses. Un empate de los andaluces no sirve a los blanquivioletas ya que son los de Rubi quienes tienen el duelo individual ganado, salvo la opción de que los tres contendientes lleguen a los 81 puntos. Es decir, que si empatan tanto Eibar como Almería el ascenso será para el Real Valladolid -además como campeón- y para los vascos ya que en esa ‘liguilla’ entre los tres son los vallisoletanos quienes más puntos suman (7) seguidos de los armeros (6).

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Una puntuación muy elevada
Pase lo que pase en la jornada 42 la realidad es que en esta temporada 2021-22 el ascenso ha estado caro. El formato de fase de ascenso se instauró en la temporada 2010-11 y desde entonces se han completado once temporadas. Con 78 puntos, los que ahora atesora el Pucela, se habría ascendido directo en seis ocasiones. Con 81, los que puede conseguir, habría subido en ocho de esos once cursos.

Otros años en los que se necesitaron muchos puntos para alcanzar Primera por la vía directa fueron en la pasada 2020-21 -cuando Espanyol y Mallorca lo hicieron con 82-, en la 2014-15 -el Girona queda tercero con 82, igualado con el segundo-, y en la conocida 2011-12 en la que el Real Valladolid de Djukic queda en tercer puesto también con 82 puntos (tampoco habría ascendido con 85, los que consiguió el Celta, segundo). Aquel Pucela ascendió en la fase de ascenso, pero el equipo catalán en la 14-15 no lo logró.

Más atrás, cuando eran tres los que ascendían directos, si se analizan las temporadas de este siglo XXI (diez más) con 78 puntos se habría subido en nueve ocasiones, todas salvo la 2008-09 en la que segundo y tercer clasificado sumaron 81 al final de curso (aunque lograron el ascenso en la penúltima fecha).