En una nota de prensa, la Federación Española de fútbol (RFEF), muestra su malestar porque se sigan jugando cada fin de semana partidos a más de 30 grados, con los problemas que ello ocasiona, tanto a deportistas y como a aficionados en Primera y Segunda División.

Esa circunstancia, es la disculpa que utiliza el ente federativo, para intentar recuperar la potestad de dictaminar los horarios de los diferentes encuentros. Segíun  dice la RFEF, «desde la Federación ya se está trabajando para recuperar las competencias de los horarios para la temporada 2019/2020, que posibilitaría poner los partidos en franjas horarias dignas. Además, desde la Federación se está intentando modificar el Reglamento para poder recuperar las competencias de horarios en Segunda B, Tercera y femenino, actualmente en manos de los clubes».

Lo que en principio podría parecer una buena iniciativa, enmascara un nuevo capítulo en el enfrentamiento entre la Federación y la Liga de Fútbol Profesional, ambos más intresados en el negocio, que en apoyar a aficionados, clubes y fútbol base.