La RFEF, dentro de la ronda que ha iniciado para detallar el nuevo modelo de competición a todos los clubes, ha mantenido hoy varios encuentros con los clubes de Segunda Femenina, con el objeto de acercar las bases del mismo y buscar el máximo consenso.

“Estamos abiertos a todo, siempre y cuando se cumplan los objetivos de este nuevo modelo”, ha indicado el secretario general de la RFEF, Andreu Camps, encargado de avanzar las líneas generales de esta apuesta para consolidar y potenciar el fútbol femenino.

Metas

Entre los objetivos básicos de esta competición está el impulsar las selecciones nacionales para conseguir el máximo nivel; fomentar el fútbol base para doblar las licencias en 6 años consiguiendo que sea el deporte practicado por la mayoría de las chicas (actualmente es el baloncesto femenino, con 118.000 licencias, seguido del golf con 78.000); ayudar a los clubes que apuesten por el fútbol femenino y contribuir a la profesionalización del fútbol femenino.

Camps ha recordado a los clubes que este es un “proyecto abierto” en el que se invita a sumar a clubes, CSD, jugadoras y patrocinadores. Se trata de un modelo que pretende crear mecanismos solidarios con el fútbol modesto y de base, a nivel estatal y autonómico. Además, se busca el equilibrio económico financiero de los clubes que participan, en aras a conseguir la autosuficiencia de la competición.

Repercusión

Al mismo tiempo, se pretende la proyección deportiva de las futbolistas con mínimos básicos (salario) y además se establecerán mecanismos de ayuda a los clubes para que puedan mantenerse en este modelo. Para llegar a este nuevo modelo se han estudiado todas las competiciones deportivas que existen en el mundo, dentro de nuestro mismo contexto de calidad deportiva (Estados Unidos, Inglaterra, Australia, etc…). Es un modelo voluntario, no se impone y es el máximo nivel competitivo, dando acceso a las competiciones internacionales.

Nuevas categorías

Las dos Divisiones (Élite y Promesas) tendrán órganos conjuntos de gestión, es decir, son la misma unidad organizativa, a la hora de distribuir recursos. En la primera habrá de 8 a 16 equipos y será un único grupo de ámbito estatal y fase estatal. En la División Promesas (de 8 a 32 equipos) habrá una primera fase por proximidad y una segunda con dos grupos, de ascenso y de descenso. Se establecerá un modelo liguilla entre los clasificados de la primera fase en cada uno de los grupos de igual número.

Inscripciones

En cuanto a los criterios de inscripción, serán de acuerdo a la clasificación deportiva 18/19. Existe una casuística que se aplicará si existen más solicitudes que equipos previstos, actualmente en análisis junto a los clubes.
Todos los equipos deben tener una serie de requisitos para participar: licencia RFEF, firmar el contrato, contar con una infraestructura mínima etc..

Al mismo tiempo, se establecen unas condiciones laborales mínimas para las jugadoras. Además, existirá el Fondo de Garantía Salarial y Ayudas Sociales, como por ejemplo para la maternidad, donde la RFEF también podrá pagar parte del sueldo.

A los clubes de Segunda División se les ha detallado la importancia de considerar que los ingresos que provengan de la División de Élite también fluirán a la División Promesas, al considerar que este es un modelo único y, además, se les apoyará para conseguir alcanzar estos objetivos y que durante un período de transitoriedad, puedan llegar a cumplir todos los requisitos exigidos.

Estos encuentros continuarán con todos los actores implicados, con el fin de lograr la máxima transparencia y consenso en el diseño del futuro del fútbol español. La organización de la competición es competencia de la RFEF, responsable de fijar las reglas de la misma y con la titularidad exclusiva de la comercialización de la competición.