Desde hace más de una década, la Junta de Castilla y León está desarrollando proyectos de eficiencia energética y energías renovables, a través de la Sociedad Pública de Infraestructuras y Medio Ambiente de Castilla y León (Somacyl). Los sistemas construidos han supuesto una inversión de 36 millones de euros, con la puesta en marcha en Castilla y León de 12 redes de calor sostenible, 23 proyectos individuales de biomasa, una planta de biogás y 5 instalaciones solares fotovoltaicas. En los próximos años, la Junta, a través de Somacyl, tiene previsto invertir cerca de 100 millones de euros en nuevos proyectos en materia de energías renovables en la Comunidad.

Intensificar el uso de la biomasa forestal

El consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, en su comparecencia de inicio de la actual legislatura, ya destacó la Junta de Castilla y León intensificará las actuaciones de impulso a la utilización de la biomasa forestal, “contribuyendo a la descarbonización de nuestra economía, a la defensa de nuestros bosques y a la creación de empleo en el medio rural de Castilla y León”.

Suárez-Quiñones destaca las ventajas del uso de la biomasa forestal, “una fuente de energía limpia, autóctona y renovable, que reporta indudables beneficios energéticos (reducción de la dependencia respecto a los recursos fósiles y la geopolítica -soberanía energética-), ambientales (reduce la huella de carbono y mejora el estado selvícola de los montes ayudando a prevenir incendios forestales) y socioeconómicos (contribuye al ahorro y estabilidad en la factura energética y a la generación de actividad y empleo en el medio rural); constituyendo un claro ejemplo de economía circular (lo que era un residuo pasa a ser un recurso, generando una nueva cadena de valor)”.

A todas estas ventajas hay que añadir las derivadas del importante incremento del coste de los combustibles fósiles y las tensiones políticas internacionales que complican su gestión. “La biomasa no va a solucionar este grave problema mundial -comenta el consejero-, pero sí puede ayudar a la mejorar la situación de muchos de nuestros hogares (redes de calor con ahorros entre el 30% y 50%) y de parte de nuestra industria”.

Red de calor sostenible de León

La red calefacción urbana sostenible de León será una gran infraestructura energética que se extenderá por toda la ciudad de León, con el objetivo de suministrar energía térmica producida en un moderno Parque de Energías Renovables, para atender las demandas de calefacción y agua caliente sanitaria de todos los edificios, tanto públicos como privados, que estén interesados en conectarse.

Se trata de un importante proyecto energético y medioambiental que abastecerá de calefacción y agua caliente sanitaria a 28.000 viviendas y 150 edificios del sector terciario, además de generar hidrogeno verde para movilidad y usos industriales de la ciudad; supondrá una inversión total de 70.000.000 euros más IVA, permitirá a los usuarios ahorros de entre el 30 y el 50 % de su factura energética frente a los altos precios actuales -con un ahorro previsto de 18,5 millones de euros entre toda la ciudad con este proyecto-, logrará una reducción de emisión de gases de efecto invernadero de 86.300 toneladas CO2/año, incrementará la independencia energética de la región creará 120 puestos de trabajo estable entre directos e indirectos.

Parques de energías renovables de León

El parque de energías renovables que abastecerá a la red de calor de sostenible de León se ubicará en una parcela de 22 hectáreas, al sur de la ciudad de León, entre los ríos Bernesga y Torío, muy próxima al Cementerio municipal.

El parque contará con una hibridación de las más modernas tecnologías renovables: Central de generación con biomasa sostenible; Planta de producción de hidrógeno verde; Planta de producción y generación con biogás; Planta de energía solar fotovoltaica.

– Central de generación con biomasa sostenible

El edificio de la central generación con biomasa sostenible tendrá una superficie de unos 5.000 m2, distribuidos en tres zonas: almacenamiento de biomasa, generación de calor y usos auxiliares.

Las calderas de biomasa serán de última tecnología, con sistemas de combustión mediante parrilla móvil, control continuo de la combustión en tres fases y sistemas automáticos de limpieza. La potencia térmica máxima de esta central será de 75 MW.

Cada caldera contará con un doble sistema de tratamiento de emisiones, formado por una primera etapa de filtrado mediante multiciclón y una segunda etapa de filtrado mediante un electrofiltro con rendimientos superiores al 99%.

La madera que se utilizará como combustible en la central será astilla forestal (chopo, pino y roble fundamentalmente) de origen natural y trazabilidad controlada, cumplimiento de los criterios de sostenibilidad de la Unión Europea.

Asimismo, en este edificio se ubicarán otros equipos asociados a la generación de energía térmica: sistemas de bombeo, valvulería, contadores, sistema de expansión…

Además, la central dispondrá de un sistema de almacenamiento de calor sensible de 10.000 m3 que permitirá acumular energía térmica renovable en horario nocturno, cuando la demanda de la ciudad baja, para aportarla en horario diurno cuando se producen los picos de demanda de los edificios.

– Planta de producción y generación con biogás

El complejo energético dispondrá de una planta de producción de biogás a partir de la fracción orgánica de los residuos urbanos de la ciudad complementados con otros residuos agrícolas.

La producción de biogás anual mínima será 1.000.000 Nm3, que se aprovechará directamente mediante una caldera de biogás modulante que producirá agua caliente para la red de distrito.

– Planta de producción de hidrogeno verde

La tercera gran instalación de la que dispondrá el parque renovable será una planta de producción de hidrógeno verde de 5 MW, mediante dos electrolizadores de 2,5 MW cada uno, que se instalaran en dos fases.

El hidrógeno generado será de unos 400.000 kg/año, destinados a la movilidad de la ciudad y al uso en la industria cercana.

Además, de forma complementaria se realizará un aprovechamiento de oxígeno excedentario en el proceso de electrolisis también para usos industriales y se realizará una recuperación del calor residual del proceso para generar agua caliente para la red de calor.

– Planta de energía solar fotovoltaica

El resto de la parcela dispondrá de una instalación de energía solar fotovoltaica con una potencia 7,5 MW para autoconsumo de la demanda eléctrica del complejo.

– Otros posibles aportes energéticos para la red de calor de León

La red de calor tratará de aprovechar todos los recursos energéticos de la ciudad y podrá incorporar energía térmica procedente de aprovechamientos geotérmicos en otros puntos de la ciudad, así como la recuperación del calor generado en la refrigeración de centros de datos.

Red de canalizaciones de distribución de energía térmica

Las canalizaciones se disponen enterradas mediante tuberías de acero preaislado específicamente diseñadas para el transporte eficiente de fluidos, la cual está compuesta por una tubería de servicio de acero, una espuma rígida de poliuretano (PUR) y por un robusto envolvente de polietileno de alta densidad (PEAD).

La red principal tendrá una longitud total de 65.000 metros, con diámetros interiores desde DN 800 a DN 50 dependiendo del tramo, y contará con un avanzado sistema de detección de fugas.

El fluido caloportador utilizado será agua caliente, habiéndose dimensionado el sistema para un salto térmico de 20ºC entre ida y retorno.

Subestaciones de intercambio térmico

En cada edificio conectado se instalará una subestación de intercambio, las cuales se ubicarán en las actuales salas de calderas. Su función es desacoplar hidráulicamente la red de calor y el circuito interno de cada edificio, así como transferir energía térmica del circuito externo a los edificios. Los principales componentes de la subcentral son: el intercambiador de calor, la válvula de control, el contador energético y la bomba de impulsión secundaria.

La instalación se ha diseñado para un funcionamiento automático de todos los elementos (central, red de transporte y subestaciones), los cuales estarán comunicados entre sí. Además, se instalará un avanzado sistema de control y telegestión, el cual permitirá en todo momento adaptar la generación a la demanda, disminuyendo al máximo el consumo eléctrico y las pérdidas térmicas.

Capacidad de suministro de energía térmica

La red de calor sostenible de León podrá atender la demanda de más de 28.000 viviendas y de 150 edificios terciarios y supondrá el apagado de cientos de calderas y chimeneas de combustible fósil en la ciudad. Cuando esté totalmente terminada, la nueva infraestructura tendrá una capacidad de producción de energía térmica renovable de 350.000 MWh útiles/año.

La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero conseguida con este importante proyecto medioambiental asciende a 86.000 toneladas CO2/año.

Plazos y presupuesto del proyecto

La fase de ingeniería de diseño y tramitación de licencias se iniciará en octubre de 2022 y tendrá una duración de 12 meses.

La fase de construcción del parque renovable se iniciará en octubre de 2023 y tendrá una duración de 24 meses.

La fase de construcción del ramal principal estructurante -que discurre entre el parque renovable y el hospital de León– se iniciará en octubre de 2023 y tendrá una duración de 24 meses.

La fase de construcción de los ramales secundarios para interconexión de edificios se iniciará en enero de 2024, teniendo lugar el inicio del suministro térmico a los primeros edificios en la temporada de calefacción 2024-2025, aunque los edificios podrán comenzar a gestionar su conexión a la red de calor ya desde el año 2023.

El presupuesto total necesario para el desarrollo completo de todas las partes del proyecto será de unos 70.000.000 euros más IVA.

Creación de empleo

La Red de Calor Sostenible de León también posibilita la creación de empleo en diferentes sectores: para la operación y mantenimiento de la infraestructura se crearán 30 puestos de trabajo directos estable en la ciudad de León; para la obtención y logística de la biomasa necesaria para su funcionamiento se crearán 90 puestos de trabajo entre directos e indirectos en el mundo rural, y en las obras de construcción se espera trabajen más de 250 personas.

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