El Consejo de Gobierno de Castilla y León ha aprobado tres nuevos encargos a la empresa pública TRAGSA por un valor conjunto de 3,73 millones de euros para la incorporación de tres cuadrillas terrestres de prevención y extinción de incendios forestales en las provincias de Segovia y León. Las contrataciones, que abarcan a un total de 21 bomberos forestales, destinarán 1,24 millones de euros a la comarca de Cantalejo, 1,24 millones a la de La Bañeza y 1,25 millones a las zonas de La Robla y León para labores de desbroce, creación de cortafuegos y tareas de extinción.

A pesar de que la Consejería de Medio Ambiente y Energía defiende este movimiento como un avance en la estabilización del operativo INFOCAL, la medida vuelve a evidenciar la dependencia del Ejecutivo autonómico de las encomiendas de gestión externas en detrimento de la creación directo de empleo público estructural. En lugar de integrar a estos profesionales de forma directa en las listas y plantillas de la Junta de Castilla y León, la Administración opta por canalizar 3,7 millones de euros a través de una encomienda a TRAGSA, manteniendo un modelo de gestión indirecta para el mantenimiento y protección de los montes de la Comunidad.