La Consejería de Fomento y Medio Ambiente controló en carreteras y empresas de Castilla y León durante el pasado año un total de 22.950 vehículos, dentro del Plan Anual de Inspección de Transporte por carretera, y formuló un total de 11.166 denuncias, que conllevaron 921 inmovilizaciones. Las infracciones más numerosas fueron las relacionadas con tiempos de conducción y descanso, el 69 % del total, seguidas de los excesos de peso, autorizaciones y, en menor medida, las relacionadas con la manipulación del tacógrafo. La campaña se completó con 534 inspecciones a empresas, donde se controlaron 1.478 vehículos y 171 cursos de formación de capacitación profesional.

El Plan de Inspección de Transporte por Carretera de Castilla y León para el año 2020 se enmarcó dentro de los objetivos prefijados en el Plan Nacional de Inspección de Transportes por Carretera 2020, elaborado por el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, adaptado a las características y peculiaridades propias del transporte en la Comunidad de Castilla y León. Se realizó en estrecha colaboración con la Guardia Civil y Policía Local.

Las actuaciones de inspección se efectuaron sobre un total de 22.950 vehículos, de los que 21.472, nacionales e internacionales, fueron en carretera y 1.478 en empresas, incluyendo empresas y vehículos con autorizaciones VTC o de alquiler con conductor.

Como consecuencia de estos controles se formularon 11.166 denuncias, la mayoría, 7.701, un 68,97 %, correspondientes a infracciones por incumplimientos de tiempos de conducción y descanso; por exceso de peso se interpusieron 1.427 denuncias, un 12,78 % del total; por irregularidades en la autorización para el transporte, 991 denuncias, 8,88 %; y en menor medida, las infracciones por carencia o manipulación del tacógrafo, con 189 denuncias, un 1,69 %. Del total de las denuncias, 921 derivaron en inmovilizaciones de los vehículos.

La Junta de Castilla y León aprobó el 19 de junio el Plan de Medidas de Prevención y Control para hacer frente a la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19 en la Comunidad de Castilla y León, que afecta también al transporte, como una de las actividades que pueden generar riesgo de transmisión comunitaria de la enfermedad.

Según este Plan, cada consejería, atendiendo a su ámbito competencial, es responsable de asegurar el cumplimiento de las medidas de prevención y control previstas para cada uno de los sectores de actividad recogidas en el Plan, a través del personal adscrito a las mismas con funciones de información, vigilancia, inspección y control.

Así, los Servicios de Inspección de Transportes de los nueve Servicios Territoriales de Fomento realizaron desde el 22 de junio de 2020, fecha de entrada en vigor del mismo, hasta el final del año 2020 un total de 1.185 inspecciones sobre medidas COVID en vehículos, empresas de transportes y estaciones de transporte.

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