La delegada territorial de la Junta de Castilla y León, Leticia García, ha presentado la exposición temporal “Una calle, una luz, el viejo portal…” del artista zamorano Pablo Carnero, que se estará abierta al público mañana 31 de octubre y se expondrá hasta el 18 de febrero en la sala de exposiciones del Museo de Zamora. La propuesta se muestra como un recorrido por la vida del autor a través de su obra, que presenta un férreo vínculo emocional con su ciudad natal. En cada una de sus pinturas, esculturas y fotografías, Zamora se presenta como la gran protagonista, donde sus rincones, instantes y seres humanos conforman un relato íntimo del autor donde funde la vida y la creación estética.

La muestra se podrá visitar desde el 31 de octubre hasta el 18 de febrero del próximo año de 19.00 a 21.00 horas, de martes a viernes, de 12.00 a 14.00 horas en horario de mañana los sábados y domingos, y de 16.00 y 19.00 horas en horario de tarde los sábados.

Cada una de sus composiciones son fragmentos de la realidad de Pablo Carnero, “que es la misma realidad que la de todo el mundo, y que por lo tanto compartimos”, indica el mismo autor. Las obras plasman las experiencias sensibles vividas por el artista zamorano, sin maquillaje y con honestidad.

“Una calle, una luz, el viejo portal…” título que da nombre a la exposición y también a una de las obras dedicadas a Ramoncín, reproduce un verso del tema “La chica de la puerta 16” del compositor madrileño, quien a su vez firma la presentación de la exposición. En ella, Pablo Carnero plasma espacios evocadores, momentos fugaces y visiones subjetivas mediante diversas disciplinas desarrolladas con rigor táctico.

En sus obras toma cuerpo la sensación de que sus protagonistas están fuera de plano. Su ausencia en la representación los hace más inmediatos para el espectador que tiene la impresión de estar ante una huella, un rastro sentimental que bien podría ser el suyo o también del propio autor.

Reflejo de una realidad saboreada

Licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Salamanca, Pablo Carnero fue alumno de José María Mezquita y cada una de sus obras es el reflejo de una realidad que el artista saborea, digiere y muestra al espectador, no una simple técnica de traslado de la realidad de su origen al cuadro. Forma parte de esa realidad en la que vive, donde se funde su vida y la pintura para dar lugar a la imagen del cuadro.

El cantante, autor y composición, Ramón J.Márquez ‘Ramoncín’, describe a Pablo Carnero como un artista creativo, imaginario capaz de “dibujar la música y pintar lo que hay para que veamos el alma de cuanto nos rodea”

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