Siete meses es un mundo, y más en la vida de un futbolista, con una carrera profesional corta en la que cada partido es vital. Por eso se entiende el camino “muy duro” que ha pasado Pablo Hervías desde su lesión, en febrero de este año, hasta que reapareció en partido oficial este domingo 15 de septiembre, además con un golazo que supuso un punto para el Real Valladolid.

Este martes el riojano se ha abierto para compartir parte de su recuperación. Un proceso que le llevó a pasar su peor momento tras la operación, cuando “aquella noche no pude dormir casi, me dolía muchísimo”, y a tener que ver los días pasar “tirado en el sofá, en Logroño, con un babero puesto, me tenían que traer la comida, levantarme para mear… me tenían que hacer absolutamente todo”. De ahí que tuviera que aferrarse a “pequeñas motivaciones” como “que te duela menos al caminar”.

“Cuando sabes que te tienes que operar lógicamente tu cabeza cambia, sabes que tu día a día cambia. Luego vas mejorando, yendo al gimnasio, madrugando... mientras aquí se celebraba la permanencia yo me levanté a las 8 de la mañana en Eibar para entrenar. Y muchas veces sin notar mejoría, fatigado, se hizo muy duro” recordaba Hervías en sala de prensa, quien incluso bromeaba: “Cuando estás en casa echas de menos hasta a los periodistas, las críticas, todo”.

A pesar de todo eso el extremo no faltó en el Estadio José Zorrilla, como muestra de su compromiso con los colores. “Durante la semana estaba en Eibar, pero de los partidos de casa creo que vi todos menos el de Getafe y la Real Sociedad, a sufrir como todos. Me traían en coche y para subir las escaleras imagínate”.

La rodilla está muy bien

Los fantasmas del pasado han quedado atrás. Hervías reconoce que “no tengo miedo a recaer, noto mi rodilla muy fuerte, muy estable” y por eso se plantea alcanzar las próxima etapa, ser titular: “Lo primero era entrar en convocatoria, lo segundo jugar minutos, y todavía queda camino pero esa es la idea”.

Sin embargo, el riojano reafirma que esta lesión “me ha hecho muy fuerte mentalmente”, y también ha ensalzado su relación con Sergio González, ya que “sé lo que piensa de mí, es una parte importante para mí y sabe lo que soy como persona y jugador”. Aunque es el cuerpo médico el que recibe sus mayores alabanzas: “Han sufrido mucho, también los de Eibar. Ha habido atrasos en la recuperación, percances, y los médicos han estado a mi lado y me han cuidado. Aparte, la semana pasada me dijeron que este iba a ser un gran día, que iba a marcar gol”.

Por último, Hervías habló de la falta, visualmente lo más llamativo y lo que más repercusión tiene pero lo menos importante en esta historia. “Tenía claro que aunque estuviese lejos por lo menos córner iba a ser, salió mejor imposible y estoy contento por el gol” aseveró, y se atrevió a clasificar el tanto dentro de su repertorio: “Quizá el segundo mejor, el primero me quedo con el del Osasuna -equipo al que tiene mucho cariño, afirmó- el año del ascenso”.