Foto: FS Mariano Rico Cuéllar
La 2ªB adelanta la jornada al miércoles 1 de mayo, fecha en la que al FS Mariano Rico le toca viajar a tierras aragonesas para medirse a las 12:15 a La Unión Calatayud, ante el que espera romper la racha de tres derrotas consecutivas.

Último desplazamiento a la provincia de Zaragoza de la temporada para el conjunto de Oliver Fraile que visita al colista y ya descendido Unión Calatayud, donde espera que a la tercera sea la vencida y pueda lograr la permanencia de forma matemática.

A pesar de su situación en la tabla (colista con 12 puntos) los aragoneses no son ninguna perita en dulce, como ya se pudo ver en el encuentro disputado en Santa Clara en la primera vuelta en el que los cuellaranos se impusieron por 3-1 con mucho sufrimiento. Tienen una plantilla experimentada, muy fuerte físicamente y con calidad. Su gran problema durante esta temporada es el acierto de cara a gol, siendo el segundo equipo que menos goles anota con 71. También es el segundo que mas goles encaja con 137.

Cambiaron de entrenador a mitad de temporada pero no ha dado los frutos que esperaban y consumaron el descenso a Tercera División hace dos jornadas. Este domingo sumaban su cuarta victoria de la temporada al imponerse en Santurtzi por 5-7, condenando a los vascos a hacer un milagro para salvar la categoría. Así que los bilbilitanos llegan a este encuentro sin presión y con ganas de agradar a su afición, lo que los hace aun más peligrosos.

El FS Mariano Rico Cuéllar tratará de que a la tercera sea la vencida y por fin sume los tres puntos que le hacen falta para salvarse, aunque no será una tarea sencilla porque jugar ante un rival sin presión es un arma de doble filo. Zaragoza es un sitio que se le da mal al conjunto de Oliver Fraile porque las tres veces que ha jugado allí esta temporada ha caído por la mínima, racha que espera romper este Día del trabajo.

Los cuellaranos también quieren romper la racha de tres derrotas consecutivas y, sobre todo, olvidar la dolorosa derrota del sábado a falta de doce segundos ante Ibarra. La lectura positiva del sábado es que recuperaron el juego y la competitividad que ha llevado al equipo a estar casi salvado restando seis jornadas, juego que habían perdido las últimas jornadas y que esperan desplegar en este choque porque el rival no va a regalar nada y si no se está metido en el encuentro los cuarenta minutos se paga ya que la igualdad es la tónica dominante de todos los partidos en este grupo.

Oliver Fraile dará la convocatoria al término del entrenamiento del martes aunque espera contar con todos los efectivos, a la espera de ver como evolucionan los jugadores que arrastran molestias, sobre todo de Piti y Campi que sufrieron fuertes golpes ante Ibarra que les impidieron terminar el encuentro.