La cuarta etapa de la ronda burgalesa discurrirá a lo largo de 174 km, entre Atapuerca y la Ciudad Romana de Clunia.

El recorrido es propicio para las fugas, con continuas subidas y bajadas, aunque sólo un puerto de tercera, el “Alto del Majadal” a 75 Km. de meta, prácticamente en el ecuador de la etapa.
El final de etapa, ya un clásico de la Vuelta a Burgos, será la llegada a Clunia, con una rampa de apenas kilómetro y medio pero muy explosiva y exigente. El duro final será propicio para arañar “unos segundos” en la general y para especialistas en este tipo de llegadas, donde la potencia y la resistencia se aúnan.