Foto: Zamora CF

El Zamora CF, se impone al San Sebastián de los Reyes (0-1) y logra el ascenso a Primera RFEF.

El gol decisivo llegó en el minuto 58 cuando Luis Rivas, recién ingresado al campo, superó con un magnífico cabezazo al portero del San Sebastián de los Reyes, asegurando una victoria que significa el ascenso a la tercera categoría del fútbol nacional. No sin sufrimiento, el equipo y su afición celebraron una temporada inolvidable, conscientes de que aún queda por resolver la parte institucional, pero con la alegría de este logro para el recuerdo.

Desde una hora antes del inicio del partido, las gradas de Matapiñonera ya estaban repletas de hinchas zamoranos. Había un deseo palpable de ascenso, evidente mucho antes del pitido inicial, cuando los jugadores salieron a calentar y recibieron el calor de sus seguidores. Una presencia sorpresiva fue la de Víctor de Aldama, quien se acercó a San Sebastián de los Reyes para saludar a los suyos antes del decisivo encuentro, clave para el futuro del club.

Movilla no sorprendió con su once inicial: Fermín, Parra, Castañeda, Bolo, Luengo, Carlos Ramos, Joel Priego, Mancebo, Dani Hernández, Cañizo y Pito Camacho. Sin embargo, llamó la atención que decidiera prescindir del portero suplente en un partido de estas características. Con estos protagonistas, y conscientes de que solo valía ganar, comenzó el partido: 90 o 120 minutos para alcanzar la gloria y entrar en la categoría de bronce del fútbol español.

El Zamora CF salió intenso, mostrando sus garras desde el primer minuto, aunque fueron los locales quienes generaron el primer peligro sobre la portería de Fermín, quien supo repeler los ataques venenosos del Sanse desde las botas de Arasa y un disparo desviado de Macho, al que respondió Carlos Ramos. Los de Pablo Álvarez intentaban ganar terreno y Macho volvió a la carga con un balón que se fue al lateral de la red.

Tras diez minutos iniciales de dominio local, el Zamora CF quiso demostrar que tenía mucho que decir, comenzando a presionar hasta que Mancebo estuvo cerca del 0-1, salvado milagrosamente por el meta cuando desde las gradas ya se cantaba el gol. El Sanse respondió cada vez que pisaba el área, despertando todas las alertas liderado por Macho, un tormento para la defensa zamorana. El partido llegó al ecuador del primer tiempo con intensidad alta y abierto a cualquier desenlace. La defensa local mantenía controlados a Cañizo y Pito, que apenas lograban desmarcarse. Bolo tuvo una gran oportunidad gracias a un pase de Carlos Ramos, y el Sanse volvió a amenazar con una acción que acabó en las manos del meta zamorano. Era un “toma y daca” entre los dos aspirantes al ascenso, entrando en la recta final del primer tiempo buscando abrir el marcador. Los intentos de Miki, Ocaña y Macho no lograron romper el empate, y el Zamora supo sufrir, dejando la tarea del gol para después del descanso.

Sin cambios, el segundo tiempo comenzó con un Zamora consciente de que necesitaba un gol para llegar a Primera RFEFCarlos Ramos estuvo cerca de sorprender a Jagoba, y la defensa tuvo que emplearse al máximo para repeler dos saques consecutivos de los madrileños. Parecía que cualquier cosa podía suceder, pero a la ofensiva rojiblanca le faltaba un extra de determinación. A los 53 minutos, llegó el primer cambio del ZamoraPito salió del campo lamentando la falta de penalizaciones del árbitro. Movilla apostó por Rivas y acertó. Tres minutos después, con un gran cabezazo, Rivas superó al meta local, acercando el ascenso. El gol motivó al Zamora que buscó el segundo, mientras que el Sanse arriesgó con un doble cambio. Sin embargo, el Zamora estaba imparable y debía frenar las embestidas de un Sanse que atacaba con todo, pero sin éxito.

Con veinte minutos para el final, el Zamora estaba cerca de Primera RFEF, y tocaba gestionar el tiempo. Los gritos de «¡sí se puede!» desde la grada añadían épica, pero era claro que se sufriría hasta el final. Los locales buscaban el empate que les permitiera la prórroga, pero la defensa del Zamora se mantuvo sólida bajo una presión intensa. El Sanse apretaba al máximo y el Zamora defendía firmemente, rozando el segundo gol con Mancebo, que obligó al meta a lucirse. Con poco tiempo restante, los madrileños subieron con todo, demostrando su intensidad con un disparo de Binke que se estrelló en el palo. En los seis minutos de añadido, Baldrich tuvo la oportunidad de disminuir la tensión, pero el 0-2 no quiso entrar.

Finalmente, el Zamora aguantó, sufrió y ascendió de manera merecida, culminando una temporada inolvidable en Matapiñonera.

La campaña que ahora concluye se planteó como una etapa de renovación. Después de muchas semanas de incertidumbre sobre el futuro, el presidente decidió dejarse llevar “por el corazón” y seguir apostando por el club. Sin embargo, introdujo cambios drásticos en la estructura, como la salida de su “hombre fuerte”, César Villafañe, quien dejó la dirección deportiva tras cinco años en primera línea. El regreso de David Movilla al banquillo del primer equipo también representó una declaración de intenciones, aunque en ese momento nadie mencionaba públicamente las palabras ascenso.