Fotoía: Prensa del Lexus Alcobendas Rugby

El VRAC Quesos Entrepinares se coronó campeón de la Liga de División de Honor por undécima vez tras superar a domicilio al Lexus Alcobendas por 15-19, marcador que refleja tanto la gran igualdad durante los 80 minutos como la ligera superioridad vallisoletana en los momentos clave. El equipo de Diego Merino hizo una lectura perfecta de partido en su último cuarto y logra su quinto título consecutivo.

Las Terrazas albergó seguramente una de las mejores finales del rugby nacional, la enorme variedad de registros ofensivos por parte de granates y queseros fue palpable en todo momento, así como la emoción y la entrega condensadas en cada jugada.

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Nunca hay que olvidar al campeón, sobre todo porque el VRAC Quesos Entrepinares se pareció poco o nada a la versión ofrecida en su anterior visita al noreste de Madrid, cuando cayeron por 33-11. Los vallisoletanos igualaron y por momentos superaron la enorme intensidad que los granates aplican siempre en el primer tercio de encuentro, acumulando además gran parte de la posesión.

Aunque los locales no se descompusieron ante esta iniciativa quesera y defendieron de forma ordenada, los de azul y blanco pudieron forzar varios golpes de castigo, adelantándose al anotar dos en los 15 primeros minutos. A base de provocar merecidamente por fin algunos errores rivales y encadenar varias fases no demasiado incisivas, pero sí muy bien estructuradas y reiteradas, los hombres de Tiki Inchausti pudieron replicar este tanteo de la mano de un Javi López que estuvo excelente mirando a palos. El juego fue muy físico y algo más trabado en el último tramo de la primera mitad, por lo que el 6-6 se mantuvo hasta el descanso.


Claramente, a la vuelta de vestuarios fue el Lexus Alcobendas quien arrancó con la quinta marcha puesta y dominando de forma notable el ritmo de juego, con internadas muy acertadas de sus alas y juego en continuidad en zonas muy provechosas. Consiguieron ponerse por delante en el marcador los madrileños, pero el cuadro castellanoleonés no había dicho su última palabra, más si cabe teniendo en cuenta que en las fases estáticas, faceta donde el VRAC supo paliar los errores que en anteriores partidos tanto les habían penalizado, no sufrieron tanto como se preveía. Esta confianza fue clave para trenzar la mejor jugada de la final, del extremo derecho al izquierdo y culminando una muy buena serie de transmisiones para que John Wessel-Bell rematase con ensayo.

Llámenlo experiencia, buena gestión de últimos minutos, casta o como sea. El caso es que en los últimos 20 de encuentro, los pupilos de Merino dieron una clase maestra de cómo afrontar un choque igualado que puede decantarse de cualquier lado. Mención especial para la melé a escasos metros de marca visitante, a 10 para el final, que la delantera quesera consiguió frenar, provocando además un golpe de castigo revitalizante. Baltazar Taibo, sin duda uno de los grandes protagonistas de estos play-offs y de toda la ya finalizada campaña, puso la puntilla mirando a palos, primero en el 68′, cuando se pusieron por última vez por delante, y sentenciando en el 77′.

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Puede ser que al Valladolid Rugby Asociación Club la consecución de esta Liga le sepa especialmente dulce al haberla conquistado sin ser quizás para muchos el favorito y además fuera del Pepe Rojo (segunda vez que lo hace, siendo la primera en el Estadio José Zorrilla, de Valladolid). No obstante, es más que probable que el mayor hito de este equipo haya sido remontar sus tres eliminatorias de play-offs, algo que a buen seguro plantilla y cuerpo técnico no olvidarán, pues les servirá para recordar lo mucho que tuvieron que luchar para que un ya legendario Kalokalo Gavidi levantase nuevamente el trofeo. Veremos si esta gesta se repite y cuánto tiempo pasa en caso de que suceda.

El Club Alcobendas Rugby, por su parte, no debe olvidar los grandes progresos que han cosechado la entidad y el equipo que este domingo defendió con orgullo sus colores. Han conseguido lo que tantos otros han intentado en la última década y quienes pudieron lograrlo lo hicieron solo de forma puntual, desafiar la hegemonía de los dos grandes vallisoletanos y en especial de parte quesera. Han ganado las dos últimas Copas y están en la final del 6 de junio en Albacete, han llegado a su primera final liguera tras una magnífica temporada y tienen todo lo necesario para continuar en una muy buena línea durante bastantes años más.