Paso de gigante del Real Valladolid Baloncesto en Melilla. El conjunto de Paco García se impuso al Melilla Sport Capital (60-79) tras firmar un encuentro muy serio y sólido de principio a fin. Los vallisoletanos, que sumaron el undécimo triunfo del curso, dan caza y superan a los de la ciudad autónoma después de hacerse con el basketaverage, por si fuera poco

A pesar de que la puesta en escena no fue la idónea para el Real Valladolid Baloncesto, el cuadro de Paco García fue de menos a más y resistió la acometida inicial de los melillenses. Los locales se estrenaron con dos triples consecutivas y provocando faltas en el bando foráneo, pero Alec Wintering puso fin a la sequía anotadora tras tres minutos y pudo los primeros puntos blanquivioleta (6-2). Y a partir de ahí, los castellanos comenzaron a encontrar soluciones.

Melilla Sport Capital, desatado desde el triple (6/8 en el primer periodo), se imponía 14-8 con 12 puntos logrados desde la larga distancia, pero no tardó el cuadro pucelano en afinar la puntería y funcionar ofensivamente. Sergio de la Fuente se hizo el amo de la pintura y sumó hasta dar al Pucela la primera ventaja (17-19), aunque fueron los de la ciudad autónoma quienes se anotaron el asalto inaugural (23-22).

El cuadro de Arturo Álvarez, impulsado por su acierto desde el perímetro, abrió el segundo periodo con un parcial de 5-0 que no descompuso al UEMC Real Valladolid Baloncesto (28-29). Los de Paco García dieron la réplica para nivelar la balanza de nuevo (28-29), aunque la peor noticia llegó en el apartado de las faltas. Con cinco minutos restantes para el descanso, los castellanos entraban en bonus. Un mundo para sufrir con los tiros libres.

las dificultades, lejos de echar atrás al cuadro vallisoletano, sirvió para apretar en defensa y resarcirse con cinco minutos brillantes. Los blanquivioleta se afanaron aún más atrás y secaron a los africanos, quienes ya no encontraron soluciones desde la larga distancia. De ese modo, el Real Valladolid Baloncesto, posesión a posesión, logró frenar al conjunto de Arturo Álvarez hasta alcanzar el descanso con máxima a su favor (36-42).

Intensos atrás y dominando la pintura (14-20 en rebotes), los blanquivioleta se apoyaban en la anotación coral (salvo Gilbert y Raffington, todos los jugadores con minutos habían sumado puntos) y el trabajo de todo el equipo para imponerse en la cancha de un rival directo. El único pero de los visitantes, las pérdidas (7) de un equipo, el Real Valladolid Baloncesto, que volvió de vestuarios tal y como lo había dejado.

Un triple de Davis Geks, el tercero a nivel particular en tres intentos, subió el listón de la máxima ventaja hasta los nueve puntos (36-45) y estiró al Pucela. Pero es que el tirador letón no se quedó ahí. Su serie inmaculada sumó un cuarto balazo y la diferencia se disparó hasta los once (37-48), aunque los de Arturo Álvarez respondieron de manera instantánea.

Melilla Sport Capital cerró su aro y Gorgemans comenzó a percutir en la pintura, dilapidando parte de la renta blanquivioleta (43-48) y metiendo, de nuevo, en bonus a las ardillas. Pero un nuevo estirón visitante obligó a Arturo Álvarez a detener el frenesí, una vez que los castellanos volvían a alcanzar la brecha de los diez tantos (43-53). Desesperados, los azulinos intentaron remontar a base de triples, pero entraron en barrena y el Pucela olió la sangre para dar una nueva dentellada en el marcador (43-57).

Con 14 puntos de diferencia, el Real Valladolid Baloncesto estaba cerca de lograr un triunfo vital y, consciente de ello, no bajó el pie del acelerador en el Javier Imbroda Ortiz. El parcial logrado e la recta final del tercer periodo supuso un mazazo para el cuadro africano, que continuó encomendando sus opciones al triple, pero con idéntico resultado. Los azulinos encadenaron cerca de ocho minutos sin anotar y, negados de cara al aro y superados por la defensa foránea, vieron como los de Paco García se escapaban en el marcador (43-61).

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El equipo africano reaccionó, aunque de manera efímera. Un parcial de 5-0 insufló esperanzas a los locales, pero un triple sobre la bocina de Gilbert volvió a mandarlos a la lona y, desde entonces, el Real Valladolid Baloncesto no permitió la sorpresa. Con sangre fría y seriedad, los de Paco García mantuvieron la intensidad y el buen juego hasta certificar el triunfo, el undécimo del curso, en la cancha del Melilla Sport Capital (60-79). Y acompañando la victoria de minutos para los canteranos Nacho García, que debutó con el primer equipo, e Íñigo Mayorga.

Este martes 29 de marzo, a las 21.00 horas, el Movistar Estudiantes visitará al Real Valladolid Baloncesto en el Polideportivo Pisuerga para disputar la vigesimoséptima jornada de la LEB Oro.