Foto: SPB/M. González.

El San Pablo Burgos encara la primera de sus tres finales para concluir la fase de grupos de la Basketball Champions League (BCL) y lograr el pase a la siguiente ronda. Los de Joan Peñarroya se enfrentarán al AEK de Atenas este miércoles, desde las 20:30 horas, en el Coliseum. El conjunto burgalés buscará la victoria ante uno de los equipos favoritos a obtener el título continental cuando finalice la competición. Aunque el cuadro griego dispone de una amplia tradición jugando en Europa y dispone de jugadores con experiencia en su plantilla, los de Castilla y León quieren centrarse en su propio trabajo para poder desplegar un buen juego en el partido de mañana.

El entrenador del San Pablo Burgos podrá contar con todos sus jugadores, con la excepción de Goran Huskic por su lesión de larga duración, para disputar el duelo de la duodécima jornada continental. Si los burgaleses lograran hacerse con el triunfo, se situarían un paso más cerca de conseguir el pase a la siguiente ronda europea, por lo que el de este miércoles será «un partido importante porque en nuestro grupo está igualada la clasificación».

Esperará un duro rival en el parqué del Coliseum. Peñarroya ha definido al AEK como un «equipo peligroso con muchos jugadores», además de ser un conjunto «llamado a ser uno de los aspirantes al título». A pesar de las credenciales con las que llegan los griegos a Burgos, el técnico ha insistido en que «vamos a pensar en ellos, pero sobre todo en nosotros».

En su nómina de destacados, sobresale Keith Langford, que atesora una media de 20,7 puntos anotados por encuentro. El entrenador del San Pablo Burgos ha señalado que «es el foco ofensivo más importante que tienen» y que, por sus «grandes cualidades», con frecuencia «se genera sus propios tiros».

No obstante, el estadounidense no es la única pieza peligrosa en un equipo ateniense que dispone de jugadores con mucha experiencia como Mario Chalmers, Jonas Maciulis, Marcus Slaughter o Nikos Zisis, su incorporación más reciente después de salir del Joventut la pasada semana. En líneas generales, se trata de «un equipo con jugadores de mucho desequilibrio individual», que «practican un juego defensivo bastante compacto».

El resumen del partido de la primera vuelta