Nacho Martínez corre con el oval, en una jugada del partido entre SilverStorm El Salvador y UBU-Colina Clinic disputado este domingo en los campos de Pepe Rojo. Foto: JL Useros

Protagonismo especial para los canteranos del equipo pucelano, 11 de los cuales partían de inicio en el equipo vallisoletano, que sobrepasaba escasamente los 23 años de media, con cuatro nuevos estrenos en la máxima categoría, como han sido los de Ramón Montes, Alejandro Piña, Jeremy Trevithick y Diego Vidal. Sin arrugarse en ningún momento ante la envergadura del envite que tenían por delante, el control del encuentro estuvo en manos blanquinegras en todo momento, sin dejar resquicios a los visitantes.

Fruto de este juego llegaba el primero de los ensayos de SilverStorm El Salvador, con los burgaleses arrinconados dentro de su propio campo. Los blanquinegros ganaron una buena cantidad de metros tras un golpe de castigo, con el que se propició una touche que acabaría en un potente maul que Matt Smith se encargaba de subir al marcador, poniendo el 7-0 en el minuto 6 tras el acierto de Christian Rust con el pie.

No se iban a rendir fácilmente los jugadores de Juan González, que lo intentarían en los siguientes minutos, pero la defensa de los de Juan Caros Pérez se mostró inexpugnable. La mala suerte también se cebaba con el equipo gualdinegro, que veía cómo su mejor opción, un golpe de castigo de Andrew Norton, centrado aunque un tanto lejano, se quedaba corto a causa del viento.

SilverStorm El Salvador seguía hurgando en la herida de UBU-Colina Clinic, avanzando muchos metros en cada ocasión que se presentaba ante los vallisoletanos. De hecho, sería tras un error de manejo en la 22 burgalesa cuando llegasen los siguientes puntos, robando el balón en una melé, tras lo que se señalaba un golpe de castigo con el que Rust ponía el 10-0 en el minuto 21.

La velocidad seguía siendo uno de los componentes esenciales del juego vallisoletano. Se recuperaba de nuevo el balón tras una melé en las inmediaciones del centro del campo, encontrando el pase a David Barrios, quien se marchaba con enorme velocidad sin apenas oposición, posando el oval bajo los palos para colocar el 17-0 con un nuevo acierto con el pie de Rust en el minuto 25.

Los jugadores de Juan Carlos Pérez insistían una y otra vez en busca de un aumento de su renta, aunque habría que esperar varios minutos para conseguirlo, frenando mientras tanto todos los intentos de UBU-Colina Clinic. A falta de poco más de 5 minutos para el descanso un error de la defensa burgalesa suponía un nuevo golpe de castigo que pasaba Rust, colocando el 20-0. El sudafricano de SilverStorm El Salvador tendría una nueva oportunidad con el pie al filo del descanso, pero el viento desviaba su patada.

En la reanudación los jugadores de Juan González salieron decididos a aprovechar el viento a favor, elevando la presión sobre el campo vallisoletano, pero la defensa planteada por Juan Carlos Pérez continuaba mostrándose inexpugnable, provocando además errores de los visitantes para recuperar la posesión.

Iba haciendo mella en ambos conjuntos el desgaste físico, que se reflejaba sobre todo en una cierta falta de claridad de ideas en los ataques de ambos conjuntos. Pero poco a poco iba ganando fuerza SilverStorm El Salvador, avanzando sobre campo rival y conjurando todos los intentos de UBU-Colina Clinic.

Sería a poco menos de 10 minutos para el final cuando se volviera a mover el marcador. Un golpe de castigo sacado con gran profundidad por parte de Christian Rust permitía armar de nuevo un eficaz maul, que avanzando en ventaja se situaba sobre la línea de marca. Tras varias infracciones de la defensa burgalesa se acababa decretando ensayo de castigo, subiendo el 27-0 al electrónico en el minuto 71, y sumando en ese momento el punto bonus.

No cejaba en la presión SilverStorm El Salvador, que continuaba sin dejar resquicios al equipo burgalés. Un nuevo robo del balón en la 22 visitante, con inferioridad numérica burgalesa tras las tarjetas amarillas de Enzo Beltramino en la jugada del ensayo de castigo y de Carlos Valdivieso pocos minutos más tarde, acabaría con una apertura al ala izquierda, donde Miguel Lainz avanzaba sin apenas oposición para anotar un nuevo ensayo con el tiempo a punto de concluir, colocando el definitivo 32-0 en el marcador.

Tras el partido Juan Carlos Pérez aseguraba en su comparecencia ante los medios de comunicación que “estamos muy contentos con el juego que hemos hecho, sobre todo defensivamente. Además hemos conseguido corregir errores del partido anterior, como la cantidad de golpes de castigo cometidos, algo que ha llegado además con una gran presión sobre el rival”.

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El VRAC Quesos Entrepinares volvió con fuerza siete meses después del parón competitivo. El primer partido oficial de la temporada 2020/2021 planteaba un duelo complicado frente a un siempre ambicioso Ciencias que llenaba de incógnitas la cita. Pronto quedó demostrado que la buena imagen mostrada en el amistoso de Las Terrazas no fue cuestión de pretemporada sino de la seriedad con la que el cuerpo técnico del VRAC ha gestionado el regreso de la División de Honor.

Ni dos minutos tardó el Quesos en lograr el primer ensayo del curso. Nació de una melé y lo firmó Pedro de la Lastra tras una gran carrera por el ataque derecho de los azulones. Ciencias se encontró demasiado pronto con un varapalo y buscó reaccionar, lo hizo tímidamente con un castigo que pasó Rafael Migale (3-5). Al mismo respondió Carrió poco después haciendo buena la voluntad ofensiva del VRAC, que volvería a posar por medio de Pedro de la Lastra en el minuto 30, logrando una amplia ventaja que daba cierta tranquilidad y mostraba las credenciales del actual campeón de Liga. Carrió afinaba y pasaba para un solvente 3-15 que sería poco después un 3-18 gracias a un nuevo puntapié de Carrió. Antes del descanso, Ciencias sumaba otros tres puntos con el pie de Migale (6-18).

La segunda parte no dejó grandes cambios. El VRAC midió los tiempos, dosificando jugadores y manteniendo el buen nivel de la primera parte. Los castigos pasados por Carrió aseguraban poco a poco la victoria, sin perder de vista el acumulado de ensayos para optar al siempre ansiado bonus ofensivo. Se acercó con el tercero, firmado por Moala, su primero en partido oficial con el VRAC en todo un despliegue de potencia. El neozelandés no parece una de las piezas nuevas del Entrepinares, más bien todo lo contrario.

Con los cinco puntos en el bolsillo, se trataba de asegurar la defensa y no cometer errores de bulto. Y así fue. Ciencias se encontró con un muro y se quedó sin ensayar. Además, pagó su valentía con un contragolpe protagonizado por Guillo Mateu, que corrió de campo a campo para poner la cuarta marca que situaba el 6-35 con el que se llegaría al final del partido.

La victoria no fue la única buena noticia del domingo. La respuesta del equipo a los nuevos tiempos, con jugadores jóvenes, de la cantera y los que llevan tiempo en el club, respondieron a la perfección para dejar intacta la ilusión por un nuevo curso lleno de retos pese a las circunstancias.