El Real Valladolid peleó durante una hora ante un Real Betis superior y un criterio arbitral controvertido, pero acabó cediendo con contundencia (5-1) y certificando su descenso matemático a Segunda División. La temporada ha sido para olvidar, aunque las cinco jornadas restantes permitirán al equipo blanquivioleta convertirse en juez de la permanencia, enfrentándose a varios equipos (Girona, Alavés y Leganés) que aún luchan por evitar el descenso. Un año después de lograr el ascenso a Primera, el quipo castellano vuelve a Segunda.

El equipo de Álvaro Rubio confirmó su caída a Segunda ante un Betis en forma y un arbitraje discutido. A pesar de mostrar una mejor imagen que en partidos anteriores, no fue suficiente para evitar una nueva goleada (5-1).
El partido arrancó mal para el Valladolid. Al minuto 8, Javi Sánchez tuvo que abandonar por lesión, y apenas nueve minutos después, Jesús adelantó al Betis en la primera llegada clara, tras un centro mal defendido. A pesar del golpe, el equipo pucelano supo recomponerse y comenzó a generar peligro en el área rival.
Destacó un centro de Luis Pérez que terminó con un cabezazo de Latasa, así como varias llegadas por banda de Moro. En el minuto 41, el Valladolid logró el empate gracias a una gran jugada conducida por Moro y culminada por Chuki, que regateó al portero y marcó a puerta vacía.
El primer tiempo terminó con igualdad en el marcador y el Valladolid superando en disparos a puerta al Betis (1-5). Parecía que el partido podía inclinarse a su favor.
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El segundo tiempo comenzó con intensidad por parte del Valladolid, pero el punto de inflexión llegó en el minuto 50, en una jugada polémica: Raúl Moro recibió un manotazo en la cara dentro del área tras un balón largo, pero tras revisar la jugada, el árbitro decidió que había mano previa del atacante y no sancionó la agresión.
El golpe anímico fue decisivo. En el minuto 64 llegó el 2-1 para el Betis, que terminó de desmoronar al conjunto castellano. Desde ese momento, el equipo se vino abajo y encajó tres goles más hasta el definitivo 5-1.
Álvaro Rubio, visiblemente afectado, asumió la responsabilidad: “No hemos estado a la altura de esta categoría. Cometemos muchos errores que nos condenan. Estamos muy dolidos.” Sobre la acción polémica de Moro, añadió: “Son situaciones que pueden cambiar el partido, pero no queremos poner excusas. Es más sencillo arbitrarnos así cuando vienes en una mala dinámica”.
El técnico blanquivioleta insistió en que el equipo debe afrontar lo que queda con dignidad: “Hay que saber levantarse y seguir peleando hasta el final de temporada.”


