Foto: @realvalladolid

El Real Valladolid ha ganado al Unión Adarve por 2-1 en el encuentro correspondiente a la jornada 30 del Grupo 1 de la Segunda División B.

Durante la primera mitad, el conjunto pucelano estuvo muy seguro en su área. Los jugadores estaban bien posicionados haciendo dificil que el Adarve encontrase huecos.

De igual modo, el equipo visitante dificultó el juego local presionando en la parte media y alta del campo. Esto obligó al filial a jugar en largo al impedirle el avance a través de combinaciones.

En el minuto 36 de esta primera mitad llegaba el gol del Real Valladolid B. Un disparo de Zalazar que golpeó el palo dejando al portero en el suelo. El rechace le llegó a Miguel que, solo y en el área pequeña, solo tuvo que soplar el balón para enviarlo al fondo de la portería.

Con este 1-0 se marcharon al descanso ambas escuadras.

La segunda parte arrancaba con una gran jugada de Zalazar y Miguel que acaba con el segundo tanto de los pucelanos. En esta ocasión se cambiaron los papeles. Fue Miguel quien encaró la portería, regateaba al defensa visitante y, pegado a la linea de fondo, deja un pase perfecto a Miguel que marcaba el segundo.

La victoria del Real Valladolid B sobre el Adarve es, además, una buena noticia para otros dos equipos castellano y leoneses, el Burgos CF. y el Salamanca UDS, que orbitan la zona de promoción y a quienes les viene de lujo que el Adarve no sume. Ahora les toca a ellos hacer sus tareas.

Qué cerquita estuvo Waldo de construir un gol, él solito, desde su propio área. Un rechace que resolvió con muchísima velocidad quedándose solo con dos defensas desde el centro del campo. Finalmente no pudo concluir la galopada y el Adarve frenó el ataque.

Se complicó un poco la cosa con el penalti que señaló el árbitro en el minuto 30. Pena máxima clara, sin protestas, que Berodia enviaba a la escuadra sin que el meta pucelano, que adivinó las intenciones, pudiera hacer nada (2-1).

Las dos siguientes jugadas pudieron dar la vuelta al partido. El propio Berodia gozó de una ocasión clara que finalmente, quedó en nada. La reacción pucelana fue también intensa, con una contra que a punto estuvo de ampliar, de nuevo, la diferencia en el electrónico.

El Adarve empezó a avisar llevando a la meta blanquivioleta un peligro que no había existido, en esta intensidad, a lo largo de todo el encuentro. Por suerte, el árbitro señaló el final de un partido que, de haber durado algunos minutos más, podría haber acabado en empate.