El Real Valladolid quiere reencontrarse con la victoria y brindar una pequeña alegría a su afición tras una temporada marcada por el dolor y el descenso. Este martes 13 de mayo, a las 19:00 horas, los blanquivioletas recibirán al Girona FC en el Estadio José Zorrilla, coincidiendo con el día del patrón de la ciudad, San Pedro Regalado, una fecha especial que no coincidía con un partido desde 2021.

Un partido para levantar cabeza

Álvaro Rubio, técnico del equipo vallisoletano, fue claro en la previa del encuentro:»Trabajamos para lograr la victoria. Si no creyéramos en ello, no tendría sentido. Aunque venimos de una derrota dolorosa en Mallorca, donde merecimos más, hay que levantarse y afrontar este partido con opciones reales de ganar».

El entrenador reconoció el talento del rival:»Girona es un equipo con jugadores de alto nivel, acostumbrado a mejores temporadas, aunque no esté en su mejor momento colectivo. Tiene potencial ofensivo que puede hacer daño». Rubio también se mostró autocrítico:»Volvimos a cometer errores que ya conocíamos. No será por falta de insistencia. Puede que yo no esté transmitiendo bien, pero seguiré trabajando para solucionarlo».

Reconoció la dificultad de mantenerse fuerte mentalmente: «Es complicado aislarse de una situación tan negativa, pero debemos aceptar la realidad, asumir las críticas y competir sin que nos afecte».

De cara al partido, confirmó que Aidoo está descartado, aunque evoluciona bien y se espera que llegue para el fin de semana. También siguen fuera Torres y Javi Sánchez. Con respecto a la carga física del equipo, indicó que evaluará qué jugadores están en mejor condición para iniciar.

Sobre Chuki, una de las pocas noticias positivas de la temporada, destacó: «En medio de todo esto, vemos algo de luz. Tiene un nivel muy alto, compite y trabaja como el que más. Para el Club es un orgullo que un jugador de la casa esté demostrando que puede quedarse el año que viene».

El antecedente más reciente de un partido en el día del patrón no es alentador: en 2021, el equipo cayó 0-2 ante el Villarreal, a puerta cerrada por la pandemia, en plena lucha por la salvación. Hoy, ya descendido, el objetivo es romper una racha de 16 partidos sin ganar.

En Primera División, el historial entre ambos equipos en Zorrilla favorece al Real Valladolid, con dos victorias, incluida la de la temporada 2018-19, cuando un gol de Míchel acercó al equipo a la permanencia. Ahora, en otra situación pero con la misma necesidad de un triunfo, el Valladolid espera convertir este 13 de mayo en una fecha de alivio para su afición.