El partido de esta jornada 38 para el Real Valladolid ha sido un completo infortunio. No solo por el caer derrotado en casa ante la Real Sociedad B (1-2) sino por el cómo ha acontecido un encuentro en el que los pucelanos no recibieron un solo tiro a puerta en noventa minutos, dominaron con más del 70% de posesión, dispararon 16 veces, y en el que el VAR apareció para anular la reacción local. Dos goles en propia puerta dieron la victoria a los donostiarras y alejan a los castellanoleoneses del ascenso directo al no depender de sí mismos en este tramo final de temporada en una noche en la que a los vallisoletanos les faltó puntería.

Las sensaciones de la pasada jornada en Miranda no fueron buenas, la victoria del Real Valladolid (0-1) enmascaró un flojo partido, este lunes el Real Valladolid se ha alejado, quien sabe si definitivamente del ascenso directo, ahora a cuatro puntos.

El resultado no se explica con las estadísticas. Desde el principio fue protagonista el Pucela, dispuso de las ocasiones, achuchó, obligó a Zubiaurre a realizar intervenciones de mérito y rozó el gol. Toni en el minuto 7 tuvo una clara que desbarató el meta vasco, Aguado en el 19′ disparó alto desde la frontal, y en el 32′ Plata chutó escorado en una nueva parada del portero. de nuevo en el 34′ Toni pudo marcar al aprovechar un fallo del portero en la salida pero su disparo no cogió la rosca adecuada, y se pidió penalti en el minuto 38 en una carga de la defensa sobre Anuar. En el 41′ de nuevo el Real Valladolid pudo marcar en un centro de Janko al borde del área pequeña que remató Anuar sin la puntería precisa para encontrar portería. Una sucesión de llegadas, muchas, a pesar de que el equipo no lograba tener la fluidez con balón de otras ocasiones y buscaba con balones largos y con penetraciones por banda hacer peligro. 

No cambió nada tras el descanso, al menos en cuanto al juego. Continuó con ese ímpetu el equipo blanquivioleta y se defendía el donostiarra, que a diferencia de su rival necesitó poco, poquísimo, para marcar. En su segunda aproximación marcó, apenas un par de minutos después de que Magunazelaia enviase su volea en el área alta. Lo hizo a través de una falta lateral botada por Martin y que El Yamiq mandó al fondo de la red en su intento de despeje.

El VAR anula la reacción
El gol encajado no minó la moral de los locales, quienes pronto encontraron el camino hacia el gol. Anuar a la carrera se fue de su par y puso un centro al área que, con fortuna, cabeceó Weissman a las mallas tras el rechace del defensor. Efímero golpe de suerte ya que desde el VAR se avisó de que el canterano arrancó en posición ilegal. 

Eso sí cayó como un jarro helado, y le costó al equipo reponerse. Quiso apretar el Sanse y tuvo unos minutos de mejoría, pero pronto el Real Valladolid volvió a levantarse para buscar el empate. Sin embargo lo que llegó fue otra diana en propia puerta. Esta vez fue en una buena jugada visitante en la que Lobete centra raso desde el lateral del área, no acierta el atacante a rematar y el balón queda perdido en el segundo palo para la llegada de Sola que bien tapado por Masip disparó como pudo en dirección a la grada; pero la pelota golpeó con violencia en El Yamiq para hacer el 0-2. 

Pacheta cambió a los laterales por extremos para volcarse aún más en la portería rival. Lo hizo, pero el balón no quería entrar. Lo consiguió Iván Sánchez en una brillante acción individual en el minuto 86 y siguió apretando el cuadro vallisoletano, que tuvo en las botas de Cristo la mejor, al filo del descuento, pero el golpeo del canario se fue.

Son 69 los puntos en el contador blanquivioleta, cuatro por detrás de la UD Almería y cinco por debajo del líder SD Eibar a quien se rinde visita el próximo domingo 8 de mayo a partir de las 16.00 horas.

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Pacheta lamentó la derrota en un partido en el que hicieron todo para ganar

El Real Valladolid no pudo con la Real B, que tiró de efectividad para llevarse el triunfo de Zorrilla. Una situación que dejó “dolidos y frustrados” a los blanquivioleta, tal y como señaló Pacheta tras el encuentro. “Hemos hecho todo para ganar. Han tirado una vez a portería y han hecho dos goles”, lamentó.

El técnico aseguró que se marchó “orgulloso” de su equipo porque se dejó “el alma”. “Ha faltado acierto y último pase. Hemos hecho dieciséis ocasiones de gol. Masip no ha hecho ni una parada y su portero ha hecho cuatro. El plan de partido ha sido bueno. Hemos estado encima, pero el rival ha acertado en situaciones, aunque no fueron claras”, analizó.

Y es que insistió en que el partido del Pucela fue “bueno”, algo que le dolió más por no haber podido conseguir la victoria: “Es difícil defender esto cuando has perdido 1-2 con el tercero por abajo. Puedo entender que en Miranda el Mirandés fue mejor y lo admito, pero hoy hemos sido mejores. No hemos estado en nuestra área en ningún momento. El rival no ha llegado. Hemos estado muy bien. Hasta el 60 y después de sus goles hemos tenido opciones. Hemos llegado infinidad de veces, pero no ha entrado. Tenemos que buscar alternativas para llegar con más claridad”.

Por ello, abogó por “lamer las heridas” y continuar “empujando”. “Se ha puesto más difícil, pero seguimos terceros. Tenemos que ir a Eibar a ganar. Estamos en situación en la que somos los que tenemos posibilidades de ese asalto. Sigo creyendo en ello desde octubre. Tengo posibilidades de ascenso directo y lo vamos a pelear hasta el último día. Estamos comprometidos con esta causa”, expresó.

Además, aprovechó la comparecencia para “pedir a la afición que siga empujando”. “Vamos a continuar hasta el final. Queda margen”, sentenció.