El UEMC Real Valladolid Baloncesto reanuda la competición por la puerta grande. Los blanquivioleta pusieron fin a un parón de un mes con un contundente y sobresaliente triunfo en la complicada cancha del Juaristi ISB (59-82). Los de Roberto González, que rozaron la perfección a nivel defensivo, encarrilaron el partido en la primera parte (14-44) y terminaron sellándolo para sumar la segunda victoria consecutiva y sexta del curso.

A pesar de que el UEMC Real Valladolid Baloncesto llevaba un mes sin competir, poco o nada se notó con la fulgurante puesta en escena blanquivioleta. Los pupilos de Roberto González salieron con hambre al polideportivo de Azpeitia y se hicieron con el mando del encuentro merced a un tono defensivo sobresaliente. Un parcial inicial de 2-14 ponía en liza a los vallisoletanos, quienes cerraban su canasta a cal y canto, obligando a Iñaki Jiménez a solicitar el primer tiempo muerto del partido.

Pero ni con esas, Juaristi ISB, errático, no pudo contener a un UEMC Real Valladolid Baloncesto que defendía con intensidad, volaba al contraataque y dominaba la pintura con los puntos de los interiores pucelanos. El dominio blanquivioleta se tradujo en el marcador con un contundente 5-23 que cerraba el asalto inaugural.

Aunque las tornas parecían igualarse de forma momentánea, la ventaja visitante hizo mella en un cuadro local que comenzó a desesperarse en ataque. El cuadro de Roberto González se ciñó al plan de defender y correr para volver a escaparse en el marcador y colocarse con su máxima renta (9-29). El UEMC Pucela Basket, no contento con la marcha hasta entonces, olió la sangre donostiarra y hurgó en la herida local para poner más tierra de por medio en la recta final de la primera parte (14-44).

Hasta el descanso, los interiores pucelanos estaban marcando las diferencias y, merced a los puntos de Kuiper (9), Sergio (8) y Pippen (6), el UEMC Real Valladolid Baloncesto se erigía como rey y señor bajo los tableros. Por si fuera poco, el acierto en el tiro también acompañaba a un cuadro, el blanquivioleta, que firmaba 6/11 en triples, con un 2/2 para Puidet (9 tantos).

A pesar de que los castellanos tenían el partido encarrilado, que no sentenciado, Roberto González no dio pie a la relajación y el UEMC Real Valladolid Baloncesto regresó al parqué de Azpeitia con una marcha más que su rival. Un parcial de 0-9 (14-53) puso de manifiesto que los pucelanos no iban a bajar el pie del acelerador hasta que se detuviera el marcador. Puidet y Juan García-Abril, secando a las principales amenazas de Juaristi ISB, continuaron espoleando a los visitantes en defensa y trabajando en la sombra para mantener a raya a los de Iñaki Jiménez (25-61). Tras unos minutos de intercambio de golpes, el encuentro, casi visto para sentencia, llegó a los últimos diez minutos (35-67).

El conjunto donostiarra, aunque tarde, comenzó a ver el aro con mayor facilidad, pero la distancia entre ambos equipos era importante, y el UEMC Pucela Basket no permitió ningún susto. A falta de cinco minutos el marcador era de 48-74, pero en los últimos minutos se redujo hasta el 59-82 que rubricaba el triunfo blanquivioleta, el segundo consecutivo y sexto del curso.

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Satisfecho tras la segunda victoria consecutiva (59-82) y sexta de la temporada, Roberto González valoró el sobresaliente trabajo del UEMC Real Valladolid Baloncesto en la difícil cancha del Juaristi ISB. “Sabíamos que era un campo complicado porque así lo decían los antecedentes, con sus cuatro últimas victorias aquí ante grandes rivales. Son un equipo con jugadores de calidad y nuestra idea era la de salir intensos, con una buena defensa que no les dejase estar cómodos, y así lo hecho hecho“.No obstante, la falta de ritmo competitivo lastró a los blanquivioleta, aunque la victoria se fue hasta Pisuerga. “La renta al descanso era de 30 puntos y hemos llegado algo justos de físico por motivos obvios, después de un mes sin competir, pero el resultado ha ido a nuestro favor“, concluyó el técnico de Carpio.

No obstante, la falta de ritmo competitivo lastró a los blanquivioleta, aunque la victoria se fue hasta Pisuerga. “La renta al descanso era de 30 puntos y hemos llegado algo justos de físico por motivos obvios, después de un mes sin competir, pero el resultado ha ido a nuestro favor“, concluyó el técnico.