Foto: http://www.realvalladolid.es

El Real Valladolid puede estar satisfecho tras la disputa del primer tercio liguero. En su regreso a la máxima competición nacional después de cuatro temporadas en Segunda, los blanquivioleta acumulan 17 puntos y ostentan la decimotercera plaza en la tabla clasificatoria, con 6 puntos de renta respecto a la zona de descenso.

Es cierto que el equipo acumula cuatro jornadas sin conocer la victoria, pero el magnífico rendimiento de finales de septiembre y del mes de octubre otorga a los de Sergio González un colchón magnífico de puntos y sensaciones antes de afrontar el segundo parcial de la competición. El Real Valladolid tiene por delante los enfrentamientos ligueros ante Leganés, Real Sociedad, Atlético de Madrid, Athletic Club, Rayo Vallecano y Valencia antes de que concluya la primera vuelta del campeonato. El objetivo, por supuesto, es sumar la mayor cantidad de puntos posibles para cuando llegue la etapa de vacas flacas.

El vestuario es consciente de que será necesario sufrir mucho para conseguir el objetivo de la permanencia. También de que el camino para lograrla está claro: no salirse ni un milímetro del carril marcado por jugadores y entrenador el pasado mes de abril, cuando llegó Sergio González y el equipo inició una proyección meteórica hacia LaLiga Santander.

Pocos goles a favor y en contra
El Pucela basa su buena cara clasificatoria en un trabajo estajanovista en defensa, con solidaridad y trabajo innegociable
. Eso le ha permitido encajar tan solo diez goles en lo que va de campeonato y, en consecuencia, rentabilizar al máximo las dianas logradas a favor.

El equipo firma un balance de cuatro victorias, cinco empates y cuatro derrotas después de trece jornadas, en las que ha disputado siete choques lejos de casa y seis en Zorrilla. Ocho puntos como local y nueve como visitante jalonan la trayectoria del Pucela hasta el momento.