Avenida_Supercopa

Perfumerías Avenida ha iniciado ya su primer viaje en un nuevo año de Euroliga. Por 13ª año seguido, el equipo charro se encuentra en esta situación, con esa misma sensación de nervios, incertidumbre y ganas de vivir otra experiencia increíble entre la élite del baloncesto mundial. Otro sueño por vivir pero, eso sí, de la máxima dificultad.

Porque sí, desde que que se decidiera dar el paso de estar entre los grandes hayá por el año 2006, la dificultad no ha hecho si no crecer para un Avenida que llegó a reinar pero que, ahora, no está, ni mucho menos, entre esos gigantes que, a base de estrellones y plantillones, han generado una constelación de transatlánticos contra los que las azulonas pelean y, muchas veces, con éxito para alegría e ilusión de una afición que vive especialmente esta competición. Este año, para no variar, esa dificultad tampoco ha decrecido, nada más lejos de la realidad, y lo que tenemos por delante es una de las temporadas más complejas que se recuerdan en un grupo de un nivel estratosférico. Para muestra…

Hatay BSB: Primer rival de Avenida, hacia allá se dirige ya el equipo. En lo extradeportivo, uno de los peores desplazamientos con cerca de 20 horas de viaje desde la salida de Salamanca hasta la llegada al hotel en Antakya, frontera con la convulsa Siria. Pero en lo deportivo, su equipo no asusta menos. El aspirante que ya lo ha dejado de serlo al cetro del baloncesto turco, reciente campeón de la Supercopa otomana con una plantilla como nunca han tenido. Cuatro jugadoras WNBA: Paris, Johnson, Jones o Ben Abdelkader, a las que se suma el talento y la mano de Snytsina o de Gajic, acompañadas por jugadoras turcas de gran nivel. Candidato más que serio a F4 para arrancar y, además, en Turquia donde ya se sabe que ganar es casi utópico.

Fenerbahce: El segundo rival, el primero en Würzburg, es un clásico ya. Uno de los cinco equipos que sobreviven en Euroliga desde los trece años que lleva Avenida. Entrenadas por Garnier cuentan con jugadoras como Stokes o Hartley, referencias WNBA, secundadas por la juventud de la perla europea Zandalasini, también WNBA, junto a Verameyenka, Vardarli, Sottana… Es Fenerbahce y con eso está todo dicho. Más que candidatos, casi obligadas a estar en F4 este año.

TTT Riga: Que su “poco nombre” en Euroliga no esconda la realidad. Vienen de eliminar en fase previa a un equipazo hecho para pelear en Italia por todo como Reyer Venezia. Con el grueso de la selección letona, incluido el seleccionador, conocemos perfectamente a jugadoras como Vitola o Gunta Basko, con mucho ojo a Slaughter y Peddy.

Sopron: Ya fue finalista de Euroliga el año pasado con un equipo con menor potencial económico, con lo que este año sólo se puede esperar aún más de las húngaras entrenadas por Roberto Íñiguez. Sólo basta con mencionar sus dos grandes fichajes: Zahui y Dupree que se unen a Turner con el trío de WNBA, al que secundan jugadoras como la ex azulona Salvadores, Fergyverneki.

Flammes Carolo: Debutante en la máxima competición aunque con sobrada experiencia en Eurocup, las francesas, en su casa, serán un durísimo rival, como siempre suele suceder en tierras galas, que, además, tienen el talento de Queralt Casas, Haley Peters, Bouderra.

Dynamo Kursk: No necesitan mucha presentación. Candidatos al título junto con Eka. Un plantillón superlativo con un presupuesto estratosférico. Las mejores europeas: Xargay o Petrovic, aderezadas con la que, lo dicen los galardones, es la mejor jugadora del mundo, Breanna Stewart (MVP del Mundial y MVP de la WNBA). Súmenle a Cruz, Pince… y con Mondelo a los mandos. Un coloso

Olympiacos: Otra de las grandes sorpresas de la fase previa, el conjunto heleno que se ha cargado al “spanish” Wisla de Leo, Conce o Araújo. Se basan en jugadoras griegas experimentadas como Sotirou junto con jóvenes talentos como Pavlopolou y extranjeras de nivel como Mazic, Johnson o Thomas.