Foto: @ferropenico

El baloncesto de Castilla y León ha vivido una jornada de contrastes marcada por el dominio palentino en el derbi autonómico ante Tizona, y la derrota del Zamora en su visita a la capital de España. El Palencia exhibió su potencial ofensivo para superar con claridad al Tizona por 91-76, gracias a un segundo cuarto demoledor que rompió la igualdad inicial. Por su parte, el equipo zamorano no pudo contener el acierto exterior del Estudiantes, que cimentó su victoria a través de catorce lanzamientos de tres puntos determinantes.

En el derbi autonómico encuentro en el pabellón morado comenzó con un intenso intercambio de golpes donde el conjunto burgalés se apoyó en el acierto desde la línea de tres para mantener el pulso en el marcador. Aunque los pupilos de Jordi Juste llegaron a gozar de ligeras ventajas, el equipo de Natxo Lezkano reaccionó con solvencia para cerrar el primer acto con una mínima renta de 25-23. La balanza comenzó a inclinarse definitivamente en el segundo periodo, cuando los locales imprimieron una marcha más para firmar un parcial de 13-1 justo antes del descanso, alcanzando los vestuarios con una cómoda ventaja de diecisiete puntos.

En la reanudación, el Tizona intentó reengancharse al partido liderado por un destacado Arnau Parrado, quien con diecinueve puntos fue el máximo anotador de los visitantes. Pese a los esfuerzos por reducir la diferencia hasta los trece puntos, la reacción palentina fue inmediata, espoleada por una afición que vio cómo su equipo mantenía el control absoluto del ritmo de juego. El último cuarto sirvió para que el Palencia alcanzara su máxima renta de veintiún puntos, en un tramo final marcado por la tensión y las interrupciones arbitrales que impidieron cualquier intento de remontada épica por parte de los burgaleses.

Con este resultado, el club del Arlanzón despide el año 2025 con un balance negativo de cuatro victorias y diez derrotas, lo que obliga a una profunda reflexión de cara a la segunda vuelta de la competición.

El Zamora firmó una actuación de gran pundonor en su visita a Madrid, donde terminó cayendo ante el Movistar Estudiantes por 86-77. Los hombres de Saulo Hernández pelearon con uñas y dientes ante uno de los principales aspirantes al ascenso, manteniendo la competitividad durante gran parte del encuentro. Sin embargo, la efectividad del conjunto madrileño desde la línea exterior, donde anotaron 14 triples, resultó determinante para inclinar la balanza a su favor.

El desarrollo del choque estuvo marcado por un inicio complicado para el equipo zamorano, que finalizó el primer periodo con 14 puntos de desventaja. Esta diferencia inicial pesó como una losa sobre los visitantes, quienes, a pesar de derrochar esfuerzo e ilusión, no lograron ponerse por delante en el marcador en ningún momento del partido. Por su parte Zamora, tras la derrota en Madrid, acaba el año en octava posición, con un balance de seis victorias y ocho derrotas.