El Oviedo se ha impuesto por 76-80 a Palencia en la disputa de la 29ª jornada de la LEB Oro 21/22. Y lo ha hecho tras remontar en el último cuarto al conjunto palentino, once puntos, que hacían presagiar un triunfo local al término del partido.

No ha sido así y con unos diez minutos postreros excepcionales de los asturianos (14-29 de parcial), el OCB ha logrado darle la vuelta a un partido en el que siempre fue a remolque frente a un armado equipo dirigido por Pedro Rivero que expuso sus argumentos como cuarto en la tabla: Defensa de asfixia y constricción, poderío interior y acierto exterior.

Frente a esto, los de Lezkano han tenido que igualar, siempre desde la desventaja en el marcador, el planteamiento de los locales y aparecer, en unos últimos 4 minutos de efervescencia, para llevarse el gato al agua logrando así la sexta victoria a domicilio del curso.

Pero vamos a lo acontecido en el espectacular pabellón palentino que lucía sus mejores galas. Hacer la goma se queda corto para definir cómo se ha agarrado al partido un OCB negado en el triple y aterido en ataque durante muchos momentos. Solo desde la fe y el hambre de victoria se puede remontar a un equipo que con un triple de Chumi Ortega parecía que ponía la puntilla sobre la bocina del tercer parcial.

Porque la presentación del equipo de Lezkano no fue plácida. A una temprana canasta de Atencia respondía Palencia con un 9-2 de parcial. De carrerilla y de ese estirón al 17-8 solo sujetado por el trabajo de los interiores Arteaga y Kabasele que se fajaron para contener el chaparrón. También Elechi, notable en las tareas oscuras cuando más arreciaba. Sin noticia de los exteriores. Con un 20-14 se cerraba el primer acto, mucho premio y la pista de por dónde se iba a manejar el partido la dictaba el electrónico. Palencia a su ritmo, el OCB a remolque.

El segundo cuarto siguió el mismo patrón… Más seis, más ocho, más cuatro… Con una salvedad.

Además, en 14 minutos disputados hasta ese momento, Palencia llevaba 6 triples por un rosco ocebista. Tuvo que ser Kamba, negado a ratos pero fundamental atrás, quien colara el primero. A tabla, con la posesión consumiéndose para un 33-31 y tres minutos para ir al descanso. De seguido Oliver y Jorgensen con siete puntos de una tacada dejaban el marcador al descanso en 39-37. Un halo de esperanza para seguir compitiendo. Seguir en la pelea.

Sensaciones refrendadas a la vuelta de vestuarios cuando Olle Lundqvist colocó el empate a 41. Fue el primer aviso y cuando Palencia metió todo. Speight, Allen, Fall, Ortega… subieron en intensidad para ir despegándose en el marcador hasta el 62-51 con el que se llegó al comienzo del último cuarto. Era la máxima desventaja.

Todo parecía hecho para los locales, y quizá ese fue el problema, el OCB saltó de nuevo al parqué con la determinación necesaria para igualar el duelo en defensa y comenzar a hacer lo que mejor se le da: generar desde las segundas opciones bien vía rebote ofensivo, bien desde el juego en transición.

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Costó, pero desde el primer minuto se vio cómo Lundqvist y Atencia disminuían la desventaja a 7 puntos para provocar un tiempo muerto de Pedro Rivero. Quedaban 8’30» por jugar. Menos 8, menos 8, menos 9, menos 7… y con Jorgenen (18 puntos) como faro ofensivo. Esa es la cuenta hasta el 70-61 con triple del local Allen y 5:30 para el final.

Atencia tomó los mandos entonces (mejor OCB del partido con 19 puntos y 21 de valoración) y asistió para que Mcdonell colocara el 70-68. Bola para empatar. Lundqvist (9 puntos, 5 rebotes, 5 asistencias) no falló y subió el empate al marcador. 70-70 y 3’10» para el final.

El OCB olió sangre. Mcdonell, inédito hasta entonces, forzó una lucha que convirtió en dos puntos más. Oliver, a la media distancia estiró la renta hasta el 70-76 y un minuto por jugar. En un abrir y cerrar de ojos, los de Lezkano habían cortocircuitado a Palencia y se habían despegado en el marcador.

Pero no estaba todo dicho. Con solo dos posesiones, sendos triples de Speight y Ali obligaron a cerrar el partido desde la línea de personal. A dos puntos llegó a colocarse Palencia. Pero Atencia anotó los cuatro tiros que le tocó lanzar y la victoria se fue a Oviedo.