Antes del inicio del encuentro se guardó un minuto de silencio en memoria de Tinín Melgosa, considerado desde la entidad como, «la enciclopedia rojilla»

El Coruxo de Segunda B debutaba en el torneo copero. El conjunto burgalés buscaba volver a reverdecer los éxitos de la campaña 2011-12, donde los rojillos llegaron a semifinales de Copa. En este nuevo sistema, con eliminatorias a partido único, hasta las semifinales, el conjunto mirandesista se llevó finalmente el gato al agua, en un entretenido y típico partido copero: goles, alternativas en el marcador,…y hasta polémica.

El partido

Iraola optó por un equipo alejado de los jugadores habituales en Liga. El encuentro fue un típico partido copero, a los seis minutos se adelantan los locales, merced al tanto de Youssef (1-0) ; un minuto después el Mirandés ponía la igualada por medio de Matheus Aiás (1-1). Iñigo Vicente daba la vuelta al marcador en el minuto 17 (1-2).  No había tregua en el 19, Silva, ponía de penalti el empate (2-2).

Segunda parte

Sergio González volvía a adelantar a los burgaleses (2-3), en el minuto 52. En el 64 el Coruxo la estrellaba en el larguero. Poco después la insistencia del equipo de “O vao” tenía recompensa, Añón empataba el choque (3-3), corría el minuto 67. El mismo jugador repetía en el 71, de penalti, para poner por delante al club gallego (4-3). Desde ese momento el equipo rojillo se volcó en el área rival, en el minuto 91 llegaba un polémico penalti, que acarreó a los vigueses las expulsión de dos de sus jugadores, Barril y Borja Yebra. Álvaro Rey transformaba la pena máxima (4-4).

La prórroga

En la primera parte del tiempo extra el Mirandés apretó, pero sin ninguna ocasión clara, el Coruxo se defendía en un encomiable esfuerzo, tenía sobre el césped a sólo nueve jugadores. Nueva jugada polémica en la reanudación, el árbitro indica penalti a favor del equipo de Vigo, pero la jugada estaba anulada previamente por el juez de línea. Cuando ya se veía muy cerca la tanda de penaltis, Merquelanz, hacía el 4-5, en el 118.

Los locales vendieron cara su derrota, ante un Mirandés que acabó imponiéndose a un rival que jugó, con nueve, toda la prórroga.