El Mirandés recuperó la alegría en Anduva al vencer con autoridad al Villarreal B (3-0) en un partido que controló de principio a fin gracias a la destacada actuación de Lachuer, quien demostró maestría en la dirección del juego. El entrenador local tuvo que ajustar algunas piezas en el once inicial debido a la salida de Rubén Sánchez en el último momento, lo que llevó al club rojillo a reforzarse en el mercado invernal. A pesar de la reciente llegada de Mendes, con solo dos entrenamientos, no fue seleccionado para el encuentro.

El equipo rojillo saltó al campo con la intención de imponer su estilo de juego, aunque en los primeros compases no lograron generar oportunidades claras. El primer intento fue del filial con un cabezazo desviado de Jorge Pascual. Los jabatos tuvieron la oportunidad de tomar la delantera tras una pérdida de balón del Villarreal B, pero el disparo defectuoso de Ilyas Chaira no aprovechó la ocasión.

Aproximándose a la media hora de juego, el Mirandés logró su objetivo con un preciso centro de Juan María, aprovechado por Carlos Martín para cabecear y abrir el marcador (1-0). El gol estimuló al equipo, que estuvo cerca de ampliar la ventaja con un lanzamiento de Lachuer que golpeó el poste. El partido fue accidentado con choques que requirieron intervención médica, y el Mirandés aprovechó estas situaciones con intentos de Gabri y Juan María.

Antes del descanso, el Mirandés tuvo la oportunidad de marcar el segundo con un centro de Juan María que Reina no pudo convertir ante la excelente respuesta de Rubén Gómez. La segunda mitad comenzó con el mismo dominio del Mirandés, y Carlos Martín tuvo otra oportunidad que se fue ligeramente alto. Lachuer anotó el segundo gol de cerca (2-0), aprovechando un despiste defensivo tras un córner.

La tercera anotación llegó cuando Carlos Martín robó el balón y encontró a Ilyas Chaira, quien asistió a Gabri para marcar (3-0). El Villarreal B, desanimado, no pudo reaccionar. Los aficionados rojillos disfrutaron del partido y presenciaron el debut de Mendes y La Gumina con la camiseta rojilla. Con esta victoria, el Mirandés se aleja de los problemas en la clasificación, abre hueco con los amarillos 8 puntos, que tendrán que seguir luchando por la salvación.