@CDMirandes

El equipo dirigido por Andoni Iraola vence por 4-2 al Villarreal y ya está en el bombo de semifinales.

Comenzaba el partido con el Villarreal saliendo en tromba, consciente de que los errores de Celta y Sevilla en Anduva comenzaron por la falta de intensidad. Pese al alto ritmo que imponía el submarino amarillo, los rojillos no se amedrentaban y con una buena colocación en el campo conseguían frenar las acometidas del rival.

Poco a poco, el Mirandés se estiró. Las bandas comenzaron a ser un suplicio para la defensa rival. Avisaba con un primer intento Merquelanz. La pelota se iba cerca de la portería. El que no fallaba era Matheus. El brasileño vive un idilio con esta competición y, después de regatear a Chakla, perforaba la meta defendida por Andrés Fernández.

Era el minuto 16 y el Mirandés ya dominaba el marcador. Ontiveros se convertía en la mayor amenaza amarilla. El extremo lo intentaba una y otra vez hasta que, en una falta directa, conectaba un misil que se colaba por el lado izquierdo de Limones. Tocaba volver a remar.

Álvaro Rey tenía la oportunidad de desnivelar la balanza, pero Iborra le derribaba y cometía una falta peligrosísima al borde del área. La pelota chocaba contra la barrera, pero a los pocos minutos, justo antes del descanso, un centro lateral terminaba con mano de Quintilla. Penalti. Merquelanz no fallaba y el Mirandés se iba al descanso con ventaja.

En la reanudación, Javier Calleja movía el banquillo. Rubén Peña entraba por Chakla para buscar más profundidad. Pronto llegaba el premio para el submarino. Una mano en el área de Odei permitía a Cazorla igualar el choque en el 53´.

Poco iba a durar la alegría en Villarreal. El propio Odei, se reivindicaba rematando con la izquierda un centro de libre directo. El Mirandés, por tercera vez, se ponía por delante en el electrónico. Antonio Sánchez y Mickael Malsa se adueñaban del centro del campo. Los visitantes intentaban hacerse con el balón, pero el Mirandés se mostraba rápido al contraataque y fiel a su estilo de presión. Los rojillos no se metían atrás.

Limones evitaba con dos intervenciones el empate. Tocaba sufrir. Gerard Moreno avisaba con un disparo que se iba rozando el palo. Merquelanz ponía la réplica y Andrés Fernández sacaba el tiro del extremo. En la prolongación, un buen pase en profundidad era recibido por el propio Merquelanz, que regalaba el gol a Antonio Sánchez.

El cuarto gol desataba la euforia en Anduva. El Mirandés vuelve a una semifinal de la Copa del Rey. El conjunto de Andoni Iraola está realizando una competición brillante y ya se ha cargado a tres primeras. Volverá a estar en el bombo. Miranda de Ebro sigue soñando.