Foto: Real Sociedad

El Mirandés viajaba a San Sebastián con la idea de «salir vivo» del envite, y dejar la eliminatoria abierta para el partido de vuelta. En el césped donostiarra no se diferenció qué equipo era el de inferior categoría. La Real no estuvo cómoda en ningún momento del partido, gracias al despliegue físico y técnico mirandesista. La mejor noticia, tras el partido, es que el Mirandés, aunque por debajo en el marcador, podrá decidir la eliminatoria en Anduva. Gran partido correspondiente a una de las semifinales de la Copa del Rey.

El partido

La primera ocasión, minuto 4, clara fue para Merquelanz en una rápida transición de los jabatos, sin embargo Remiro, muy acertado, despeja a córner. En la siguiente, y primera aproximación peligrosa al área rojilla, se señala un dudoso penalti de Odei sobre Portu. Oyarzabal transformaba en el 9 (1-0).

El club de Miranda no se achantó y durante muchas fases del juego parecía el equipo de primera. Los donostiarras se veían obligados a realizar numerosas faltas para frenar el alegre juego de los burgaleses. En el 40 llegaba la recompensa al trabajo rojillo, robo de Malsa en el centro del campo, pasa el esférico a Matheus, que se la lleva, recorta a la perfección y bate con la zurda a Remiro (1-1).

Sin embargo poco duró la alegría al Mirandés, tres minutos después, fuerte disparo de Odegaard, que despeja bien Limones, el rechace «a quemarropa» de Portu, vuelve a ser despejada increíblemente por el cancerbero rojillo, pero a la tercera Odegaard fusila y esta vez sí anota (2-1), era el minuto 43.

Segunda parte

Los realistas salieron por todas, conscientes de la escasa renta que significaba llegar a Anduva con un peligroso 2-1, con la importancia, doble valor, que toma en la competición los goles en campo contrario en caso de empate. En los primeros minutos Antonio Sánchez asusta al Reale Arena, despejaba Remiro en una gran intervención, era el minuto 50.

En los siguientes minutos no llegaban ocasiones claras en ningún área, pero el partido seguía muy abierto. Las aproximaciones peligrosas se sucedían, pero ningún equipo acertaba con la portería contraria. En el 83 Oyarzabal golpeaba desde la frontal, tras un córner, y ponía el susto en el cuerpo a Limones, finalmente la bola salía fuera por un par de metros. Los últimos intentos de la Real chocaron con la defensa rojilla. En el 93 Limones mete una mano prodigiosa para salvar a su equipo; fue la última del partido.

Próximas citas

La vuelta se disputará el el 4 de marzo, a las 21h., en Anduva. Antes está un cargado calendario liguero, este domingo contra el Albacete en Miranda a las 12h., y el miércoles ante el Zaragoza se jugará el partido aplazado por el temporal de hace unas semanas.