El Miraflores ha dado el pistoletazo de salida oficial a su proyecto para la temporada 2026-2027 con la primera sesión de entrenamientos celebrada sobre el parqué del Polideportivo El Plantío. El conjunto azulón, bajo la batuta del técnico Porfi Fisac, ha comenzado a engrasar la maquinaria con la mayor parte de su plantilla ya disponible, marcando el inicio de un curso histórico y profundamente desafiante para el club castellano.

Sobre la cancha se han dado cita doce jugadores del primer bloque profesional, con nombres destacados como Ziga Samar, Retin Obasohan, Chase Audige, Dani Díez, Christian Sengfelder o Balsa Koprivica, a falta de la incorporación inmediata del base DJ Steward. Asimismo, la sesión inaugural ha contado con el apoyo de jóvenes promesas de la casa y del equipo vinculado, como Iñaki Ordóñez —quien participará en estos compases iniciales antes de militar en calidad de cedido en el Hestia Menorca—, junto a varios talentos del equipo filial que buscan sumar experiencia y galones a las órdenes del cuerpo técnico.
Durante esta fase inicial de la pretemporada, el cuerpo técnico ha diseñado un plan de trabajo que compaginará la puesta a punto física en el gimnasio con la asimilación de conceptos tácticos defensivos y ofensivos. Esta preparación resulta vital para afrontar con garantías el doble frente que aguarda al equipo a partir de finales de septiembre, cuando el calendario exija competir al máximo nivel tanto en la exigente Liga acb como en la BKT EuroCup.
En su atención a los medios de comunicación previa al entrenamiento, Porfi Fisac desgranó las claves y la filosofía que han guiado la confección de esta nueva plantilla, marcada por una profunda renovación respecto al curso anterior. El entrenador segoviano subrayó que se ha apostado firmemente por un perfil de jugador hambriento, con ambición colectiva y un claro deseo de superación personal y profesional.
«Se ha decidido ir por un camino de hambre, un camino de gente con ganas de crecer, de un club con ganas de crecer», valoró el técnico, quien reconoció que el reto principal radica en ensamblar rápidamente a un grupo con numerosas caras nuevas y gestionar de manera óptima los roles dentro de un vestuario amplio. La necesidad de contar con una plantilla larga responde directamente al elevado desgaste físico y mental que suponen los viajes continuos, la escasez de semanas limpias de entrenamientos y la dureza intrínseca de disputar dos competiciones de máxima exigencia europea y nacional de forma simultánea.
Recuerda seguir la actualidad deportiva en nuestros perfiles de Facebook y X
Fisac también quiso poner en valor el respaldo social con el que cuenta el equipo, destacando que empezar a competir en una ciudad que respira baloncesto y demuestra un amor incondicional por sus colores otorga un plus anímico fundamental desde el primer día. Con calificativos como ilusionante, ambicioso y hambriento, el entrenador abogó por transformar el esfuerzo diario en respeto por la profesión, mentalizando a sus jugadores de que cualquier atisbo de relajación se paga caro en una categoría donde la exigencia es implacable de lunes a domingo.


