El partido comenzó con un triple de Filipski para el Servigest Burgos, pero el intercambio de canastas solo duró hasta que, tras el 8 a 8, tres errores seguidos de los burgaleses son penalizados por los visitantes, que se despegaron en el marcador 8 a 14 en el minuto seis. Los burgaleses se mostraban muy nerviosos, especialmente en ataque, y una nueva perdida de balón y canasta del Fundación Aliados hizo que Rodrigo Escudero se viera obligado a pedir tiempo. Esto pareció surtir efecto inmediato, con dos canastas de Fryer y Mena, aunque el primer cuarto llegó a su fin con ventaja visitante, 12 a 18.

Al comienzo del segundo cuarto los pucelanos no dieron opción de seguir recuperándose a los burgaleses y siguieron ampliando su ventaja hasta doblarles en el marcador, 14 a 29 en el minuto trece. La defensa local hacía aguas y la visitante tapaba todos los huecos y convertía en un auténtico sufrimiento para el Servigest todos sus ataques. Los locales parecían mentalmente tocados por la acumulación de errores y no les salía nada, lo que se reflejaba en el marcador, 18 a 39 en el minuto diecinueve y 20 a 43 al descanso.

Tras el paso por los vestuarios ya nunca la ventaja de Fundación Aliados subió de esos 23 puntos. Se mantuvo durante un tiempo en esa cifra, 26 a 49 en el minuto veinticuatro, pero aquí vinieron los mejores minutos de los burgaleses y Servigest Burgos llegó a ponerse 43 a 55 en el minuto treinta, aunque una canasta de Ruggeri hizo que el tercer cuarto concluyera 43 a 57. En el tiempo restante los burgaleses batallaron lo indecible por acercarse a los vallisoletanos, pero nunca lo consiguieron más allá del 51 a 64 a falta de poco más de cuatro minutos tras una canasta de Mena. Ahí el Servigest Burgos consiguió hacer tres buenas defensas seguidas de tres tiros cercanos que no llegaron a entrar, y esto enterró sus remotas posibilidades de luchar por la victoria, con lo que el partido acabó con la justa victoria del equipo visitante por 61 a 75.

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El resultado supone un varapalo para los burgaleses, que no acaban de encontrar su sitio en la categoría, no tanto por la derrota, que podía entrar dentro de los cálculos iniciales, como por la forma de producirse, ya que no ha tenido opciones reales de victoria. “A seguir trabajando para hacerlo mejor, eso es lo que nos toca ahora.” Así resume el entrenador local la situación para el Servigest en este momento. “Es evidente que tenemos desconexiones que nos impiden estar al nivel de nuestros rivales. En esta categoría los errores se pagan muy caros y nosotros debemos cometer muchos menos de los que cometemos. También es cierto que esta acumulación de partidos nos tiene sin casi entrenar y es difícil mejorar sin horas de entreno. Ahora tenemos cuatro días para el siguiente partido y esperamos sacar el máximo provecho de las sesiones que quedan hasta entonces.”